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Eusebio, su madre y sus perversiones
Fecha: 17/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... gracias que no te la metí en el culo. ¡Muerde pollas! El cabronazo era vengativo. -¡A la zorra de tu madre le voy a dar gracias! Saca la polla que me quiero ir a mi casa. No debió decirlo, o sí, no sé, según cómo se mire, pues la empezó a bombear con violencia. Fita bajó a todos los santos del cielo con el jefe a la cabeza, pero poco después, decía: -¡¡Me viene el gusto!! No se corrió una, dos, tres, ni cuatro veces-... Fita, era multiorgásmica y se corrió siete veces antes de que Eusebio se la quitara. Al acabar, se echó boca arriba, y le preguntó a Eusebio: -¿Vestirte de mujer y producir dolor te da placer? -Sí, sé que soy muy raro. -No creas. Yo soy muy fantasiosa. Y algún día acabaré por hacer todas mis fantasías realidad. Una ya la hice. -¿Cuál? -Follar con el novio de mi hermana. -¿Y cuáles son las otras? -¿De verdad quieres saberlo? -Sí. -¡¿Mejor que seguir follando?! -Tenemos horas para acabar lo que empezamos. Háblame de tus fantasías. -A ver... Follar en un sito público sabiendo que me están viendo. Un trío con dos hombres. Un trío con dos mujeres. Follar a un abuelo. Follar con un hombre casado. Follar con mi médico de cabecera. Follar en un probador con una chica... Con un chico. Follar en el lavabo de un avión con un piloto... Con una azafata. Follar con un bombero macizo. Dominar a un hombre con un látigo. Vestirme de enfermera para follar. Que me aten a la cama y me hagan de todo. Hacer un dedo mientras ...
... conduzco. Follar en un lavabo con un extraño mientras mi novio espera por mí en la barra. Follar con el profesor de gimnasia. Masturbarme viendo a dos hombres follando. Estar en mi casa comiendo con mi padre, mi madre y mi hermana, y que mi tío, el cachas, me meta mano por debajo de la mesa... Y ahora mismo no me vienen más a la cabeza. Eusebio quiso hacer realidad alguna de sus fantasías. -¿Quieres que te ate? Fita, ni se lo pensó. -Ata. Eusebio, cogió una cinta en un cajón, y le ató las manos, después con la misma cinta, y estando ella a cuatro patas, la ató a la cabecera de la cama. Le comió coño y culo, se los comió bien comidos y con la lengua se los folló bien follados. Cuando estaba a punto de correrse, dejó de trabajarla y se fue de la cama. Cogió del cajón un cinturón y lubricante. Fita, al ver el cinturón, se asustó, y, le dijo: -¡¿No me irás a dar con eso?! -Dijiste que querías que te hicieran de todo. -Coño, de todo, sí, pero eso un cinto de cuero. -Calla, calla o te breo. Eusebio le lubricó con los dedos el ojete, y con los dedos se lo folló. Fita estaba temblando. Al sentir cómo algo gordo tocaba su ojete, le dijo: -Por favor, no. -¡Zaaaasca! -¡Ayyy! -¡Zaaaasca! -¡Ayyyy! Zaaaasca. ¡Ayyy!- Zaaasca...! Le había dado con la zapatilla de su madre. -¿Prefieres que te meta mi polla en el culo? -¡No! Le dio con menos fuerza. -Zaasca. -cabrón- Zaasca -cabrón- Zaasca -cabrón- Zaaasca... Le volvió a preguntar: -¿Prefieres ...