-
Elena la ganadera
Fecha: 23/06/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos
... falda corta y bajó al bar. Su cuerpo felino se insinuaba a través del traje ceñido, se sentía segura de si misma, era la dueña de la noche. El ambiente estaba aburrido, solo unas parejas de mediana edad y unos estrafalarios maduros vestidos con traje barato en la barra. La primera opción y su cansancio en primera instancia le hicieron por optar por el apuesto camarero, fue elección errónea, ya que se percató de que su novia lo esperaba en la misma barra. Bebió un Gin Tonic y analizó sus posibilidades. Eran pocas. Por descartes de la concurrencia solo quedaban los dos personajes de la barra. Una hora más tarde ya hacía deslefar a uno de ellos mientras el otro grandullón salía del baño. No aguantó la mamada, y en tres subes y bajas con la mano vació en una abundante corrida. El grandullón sin más dilación la montó a galope tendido tras el cual no tardó en emitir sonidos guturales y se vino dentro. Al rato al quedarse dormida noto como la volvían a montar uno tras otro, y está vez vaciaron sobre ella. Ya era de día tenía que ir de compras, se ducho y se puso el chándal rosa. Hizo unas llamadas a su familia y a Ester. A las once bajo para ir al centro. En el mismo momento que bajaba los dos personajes de la habitación 309 estaban en la barra del bar, enseñaban al veterano barman un sujetador uno y el otro un tanga. — ¡Pues si! Vaya puta noche de cojones — decía el gordo al barman en tono gravemente alto — como te decía, ¡nos la tiramos! No veas, la hostia puta. — ...
... ¡Qué puta suerte, joder! — contesto el barman — no todos los días se pilla una jamelga joven ¡ Qué suertudos, la hostia puta, joder, joder y joder, no me lo puedo creer! — Y no veas, el cabronazo — dijo el grandote mientras miraba al gordo — ¡ya se corrió en la mamada! Cuando yo salí del baño ya echaba la lechada. Y no veas como estaba de buena la hijaputa. ¡Le metí dos polvazos! ¡je,je,je,je! Elena procedía de una pequeña región ganadera, se había criado entre ganado, hasta no hacía mucho ordeñaba vacas junto a sus padres. Tuvo novio — también ganadero — hasta los veinticinco años. Sus diversiones eran en irse a otro pueblo cercano los fines de semana y los domingos por la noche volvían. Con el paso del tiempo a Elena este tipo de vida no la complementaba, necesitaba más vivencias gracias a la llegada a su casa del mundo virtual de un ordenador. A sus veintitrés años descubrió el mundo del sexo a través de una pantalla. Junto con su novio quiso experimentar esas nuevas oportunidades del sexo que se le hacían nuevas. Pero su novio carecía de esa iniciativa de cara al sexo y se mostraba ajeno, sin esa iniciativa, por lo cual todo se hacía monótono. Elena solo habiendo conocido a su novio trabajador y bonachón novio le llego la oportunidad con la llegada de elementos externos novedosos como fue la llegada de un nuevo comprador de mercancías de la ciudad, el cual cada semana enviaba algún camión para la carga de leche. No nos extenderemos mucho en detalles sobre está época ...