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Elena la ganadera
Fecha: 23/06/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos
... aconsejado. β ¿Qué pide este cliente? β pregunto Elena. β Le gusta un buen completo, la paja, la mamada, el testicular y el beso negro. ¿Será demasiado, quizás? β No, tengo ganas de probar. β ¡Así me gusta! A la media hora llego el cliente, le había informado que era el encargado de una de una de las fábricas y que cada fin de semana venía. Tenía 54 años, alto, con perilla canosa y barriga cervecera, velludo, de cara hinchada y mirada de cerdo. Entraron, nada más entrar se desnudo y se tumbo en la camilla, su cipote ya apuntaba al techo, sus huevos peludos colgaban. β ¡A la faena, nena, a ver si me relajas! β dijo en tono viril. Empezó con un masaje torácico, hasta llegar al interior de los muslos como había visto en los videos, el pene parecía tener vida propia, solo iba dando bandazos. β Vamos a pasar a la espalda β dijo Elena. β No continua así, empieza por ahí abajo β dijo con mirada de cerdo. Elena empezó como en la granja, con una maniobra de ordeño, se unto las manos y cogió el pene de dimensiones considerables por su base, al mismo tiempo que con el pulgar y el índice amarraba los testículos tensándolos. El ritmo cardíaco del hombre aumento, con la boca cerrada empezó a exhalar gruñidos. Elena se abrió la bata. Los ojos de cerdo del hombre empezaban a ser cristalinos. Elena empieza un sube y baja mientras atenaza los testículos mientras el hombre suspira y le hace señas de querer quitarle el sujetador. Elena se saca los pechos que ...
... quedan tensados por el sujetador en su parte baja. Continua el pajeo, el hombre murmura: β ¡B-b-b-boca! ¡P-p-por favor, booca! β dice mirándola a los ojos. Elena le abre el pequeño agujero del glande con el pulgar y el indice y le mete la lengua. De forma inmediata el hombre emite un mugido de satisfacción. Le pasa la lengua por tronco de arriba abajo y después la engulle con la boca; no puede abarcarla toda. Pero en un cabezazo como ha visto en las películas se la incrusta hasta la campanilla. Resuena en la habitación ¡gak! ¡gak! de la garganta de Elena, se la mete en la boca una y otra vez, hilillos de saliva van deslizándose por el pene. β ¡Ohhh! ¡Mmmmm! ¡Ahhhh! ¡Qué bien lo haces cabrona! ¡Sigue! ¡Sigue! β dice el mismo tiempo que Elena le masajea los testículos con la otra mano β ¡¡Cómo me gusta!! ¡¡Joder, joder y joder!! β grita mientras ahora Elena le succiona los colgantes testículos uno por uno en sonoros chupeteos β ¡¡Dios!! ¡¡Dios!! Elena es consciente que lo tiene a su merced, está segura de si misma. Las manos peludas del hombre se aferran desesperadas a la camilla de masaje. Aprieta los dientes. β ¡Cómeme culo! β dice el hombre levantando las piernas y cogiéndoselas por las rodillas con sus manos quedando dobladas al aire. Elena abre las nalgas y tras una mata de vello blanco asoma el agujero anal. Lo lametea de arriba abajo, estira todo lo que puede la lengua y la mete en el conducto y una vez allí mueve la punta. El hombre puede ver como los ojos ...