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Hay incestos que son inevitables
Fecha: 09/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
Sonia era una morenaza de ojos negros, pelo largo y rizado, con labios gruesos y sensuales. Era guapa y lo sabía, tenía un cuerpo de escándalo y lo sabía. Sabía que levantaba pasiones y las provocaba detrás de la barra de un bar que era una de las tapaderas de un narco gallego. Le pagaban por eso, por atraer clientes y lo hacía a la perfección, aunque al llegar a ciertas horas de la noche acababa asqueada, ya que los clientes, casados y solteros, al estar mamados se creían los reyes del mambo siendo unos babosos. Sonia solía cenar con los clientes que no se emborrachaban y después presumía enseñando las facturas desorbitadas del restaurante donde cenaban, que también era del narco. Sé todo eso porque ese bar, que antes era una taberna, se abrió en mi pueblo, y quien lo llevaba era el padre de la esposa del narco. Me enganchó desde un principio, y no por la morenaza, ya que era mi sobrina, me enganchó porque tenía una mesa de billar americano, y yo era el mejor jugando, más que nada porque los que otros no tenía ni pajolera idea. Una tarde de verano fui a tomar una cerveza. No había clientes y Sonia estaba aburrida. Me senté en un taburete enfrente de la barra, le pedí una Heineken, me la puso delante con un vaso de tubo, cogió un papel debajo del mostrador, se inclinó delante de mí poniendo los codos sobre la barra y me enseñó el papel y la mitad de sus tetas, que asomaban en el escote de su camiseta blanca sin mangas. -Mira, tío, langostinos y cigalas, ...
... 50 euros, lubina, 30 euros, filete de ternera con patatas fritas y ensalada, 20 euros, tarta, 10 euros, champán 60 euros y café 4 euros. No sé dónde metiera todo aquello, ya que era flaca. Mirándole para las tetas, le dije: -¿Y? -Y me pagó la cena Claudio, el de la Barca. -Ese siempre tuvo un punto de retraso. Sabiendo que nunca follas en la primera cita... -Y no doy una segunda cita a nadie -se siguió haciendo la interesante.- Tengo más facturas. ¿Tienen todos un punto de retraso? -Ya sé que las tienes deben estar desgastadas de tanto enseñarlas, y no, no tienen todos un punto de retraso, son todos unos retrasados. ¿Entra en tu contrato cenar con clientes? -No, pero ceno bien y me llevo el cuarenta por ciento de las dolorosas. -Trabajas a comisión. -Sí, en la universidad además de la beca se necesita dinero. Al oírla me di cuenta de lo rápido que pasa el tiempo. -¡¿Ya entras en la universidad?! -Después de C.O.U..., es lo que toca. -¿Qué vas a estudiar, Sonia? -Arquitectura. -Debes ser muy lista. -Más que alguno que yo me sé... Pillé la indirecta volando y le iba a cambiar de tema. -Muy listo no seré, pero no pagaría una cena de esas ni harto de vino. No me creyó, pensaba que era irresistible y que todos iban a intentar follarla. -¿Seguro? -De lo único que estoy seguro es de que soy un inseguro. -Ahora me vienes con juegos de palabras. -¿Lo quieres más claro? Si quieres que te invite a cenar, pierdes el ...