-
Cuando quieras, dónde quieras y cómo quieras
Fecha: 16/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... legua. Su boca me supo a leche dulce y a lujuria. Me echó la mano a la polla, y me dijo: -Se ve que te excito. -¡No te puedes imaginar cuanto, morena! Sin más, se puso en cuclillas, me abrió la bragueta, me quitó la polla, la lamió y me hizo una pequeña gran mamada. Luego se levantó, me besó, y después desabrocho y quitó mi camisa. Yo saqué los zapatos, el pantalón y los boxers... La arrinconé contra la pared, le baje el tanga y le lamí el coño. Lo tenía encharcado. Me encantó su sabor agridulce. Después de darle un buen repaso me levanté y fuimos a la cama. Apoyó sus manos sobre ella, se abrió de piernas y me puso el coño en posición para ser follado. Agarré sus esponjosas y suaves tetas y metí y saqué mi lengua en su culo. Se lo follé hasta que comenzó a gemir con ganas. Después le lamí el coño, a todo lo largo, a todo lo ancho y de abajo arriba. Poco después ya se iba a correr, lo notaba en sus gemidos y en que el coño se le abría y se le cerraba. Le metí la cabeza de la polla dentro y le hice cosquillas en las costillas. Se levantó carcajeándose y retorciéndose, lo que hizo que mi polla se clavara hasta el fondo, y el jejeje, jajaja, paso a ser: -¡Me corro! Al acabar de correrse se dio la vuelta y me la mamó. Cuando iba a correrme en su boca, le dije: -No la tragues, guárdala que la quiero de vuelta. Dejo de mamar unos segundos para decir: -Si te corres no puedes tener esa leche de vuelta nunca más. -Tú no la tragues ni la eches fuera. Me ...
... corrí cómo un cerdo y con una fuerza brutal. Al acabar, Equis, se levantó con la leche en la boca sin saber qué hacer con ella. Su sorpresa fue mayúscula cuando metí mi lengua en su boca y besándola tragué mi corrida. Mientras la besara no cerrara los ojos, al contrario los abriera más en señal de asombro. Al dejar de besarnos, me dijo: -¡Eres un enfermo! ¡¡Te tragaste tu leche!! -Y después de correrme dentro de tu coño también la voy a tragar y voy a seguir lamiendo hasta que te corras en mi boca, si tomas precauciones, claro, de lo contrario no puedo correrme dentro. -Tomo precauciones, claro que las tomo. En fin, que nos corrimos juntos, después se la comí, y al final se empeñó en que se la metiera en el culo, y uno, es tan bueno que no le sabe decir que no a una mujer, y menos a Equis, que tenía un culo, ¡Qué culazo tenía! Después de ese día no volvimos a follar. Volvió a su país, y mientras no se casó tuvimos sexo virtual usando la cámara del Whatsapp. La hostia fue que me encapriché de ella, pero también me di cuenta de que era un cabrón al seguir con ella de casada. Todo acabó un mal día le dije a Equis que no iba a hablar más con ella. Lo había hecho por su bien, pero minusvaloré mis sentimientos. A los cinco minutos de haber roto con ella, ya la echaba de menos, echaba de menos su mirada, su risa, sus cálidas palabras al otro lado del celular. Quise enmendar mi error, pero ya era tarde, me dijo que necesitaba tiempo, y que tiempo no eran unas horas ...