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Cuando quieras, dónde quieras y cómo quieras
Fecha: 16/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... fantaseé. Equis metió dos dedos dentro de su coño y los sacó empapaditos, los abrió delante de mi boca. Hacían puentes de jugos entre un dedo y el otro. Lamí su dedo corazón, después el anular y luego los chupé. Besé su ombligo para después meter mi cabeza entre sus piernas. Equis flexionó las rodillas. Besé el interior de sus muslos, besé y lamí los labios mayores de su coño depilado, los lamí milímetro a milímetro. Equis echó con los dedos el capuchón del clítoris hacia atrás, su glande carnoso y altivo asomó la cabeza y su coño se abrió mostrando sus húmedos, rosados e hinchado labios vaginales. La punta de mi lengua lo acarició el clítoris rozándolo como si fuese una pluma. Equis echaba la pelvis hacia arriba pero yo no dejaba que la lengua se posara sobre él, ni que rozara su coño. Después le puse las manos bajo las nalgas y lamí su ojete, de abajo a arriba, alrededor de él y le metí y saqué la punta en su anito... Salieron de su coño jugos blanquecinos que caían y llegaban a su ojete. Los lamí. Me sabían a ella, sabían a mujer felina, a mujer de fuego. Sus manos acariciaban sus tetas y sus dedos apretaban los pezones cuando la punta de mi lengua subió rozando sus labios menores para acabar rozando también su clítoris... Su mano derecha apretó mi cabeza. Mi lengua se clavó en su coño y empapada de jugos fue subiendo hasta su clítoris. Equis se retorció. Seguí lamiendo aquel delicioso coño hasta que su cuerpo se estremeció. Sus gemidos se hicieron jadeos y se iban ...
... a convertir en gritos si no coge la almohada y la muerde. Yo sentía cómo su vagina se abría y se cerraba, le metí a lengua dentro para que me la apretara con sus contracciones. La apretaba pero se le escapaba, dándole aún más placer al entrar y salir. Al acabar de correrse lamí como al principio y limpié su coño de jugos. Oí su voz en mi calenturienta imaginación. -Sigue. Seguí lamiendo el coño de abajo a arriba, luego le metí dos dedos dentro y la masturbé mientras lamía su clítoris. Algo después oí sus gemidos pre orgasmo. Dejé de masturbarla y de lamer. La cogí por la cintura, la levanté y le clavé la polla en el coño. Equis movió el culo alrededor, y comencé a correrme dentro de ella. Equis me miraba a los ojos con sus luceros y le seguía dando el culo alrededor mientras mi leche le llenaba el coño. Me corrí cómo un perrito debajo del pino. Con la polla en la mano abrí los ojos y vi mi pantalón lleno de leche, los cerré y me seguí tocando con la polla morcillona y fantaseando, le volví a sujetar el culo con las dos manos y comencé a lamerle el coño. Mi lengua se llenó con la leche de mi corrida y con sus jugos. Lamí y tragué hasta que Equis me cogió la cabeza con una mano, la apretó contra su coño. Volvió a morder la almohada y moviendo la pelvis de abajo a arriba y de arriba a abajo, se corrió en mi boca. Mi polla se volvía a poner dura. Tenía que seguir disfrutando de la morenaza. Subió encima de mi, cogió mi polla con la mano derecha, la frotó en el coño ...