1. ¡Me corro en tu polla, hermanito!


    Fecha: 01/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... sentó y su hermano se sentó a su lado.
    
    -Fue todo muy raro. Después de desnudarnos me eché boca arriba sobre su cama con los pies colgando y ofreciéndole el coño. Se dio vuelta y me dijo:
    
    -"Acaricia mis cachas con las plantas tus pies."
    
    Acaricié sus blancas y redondas nalgas, una con cada pie. Ella se miraba al espejo del armario y acariciaba sus tetas, luego se dio la vuelta.
    
    -"Ahora méteme pie en las tetas".
    
    Puse las manos en la nuca y acaricié su vientre y después froté las plantas de mis pies con sus tetas.
    
    -"Fóllame el coño con el dedo gordo."
    
    Al pasar mi dedo por su coño noté su humedad, se agachó un poco y metió la punta de mi dedo en su coño, yo a estas alturas ya estaba muy mojada, y más que me iba a poner cuando me cogió el pie y chupó el dedo gordo mojado con sus flujos. Luego bajó besando y lamiendo mi pierna hasta llegar al coño. Se arrodilló, metió su cabeza entre mis piernas, me cogió las tetas con sus suaves manos y las magreó muy lentamente, y muy lentamente lamió mi coño apretando la lengua contra él. La muy puta al llegar al clítoris lamía hacia los lados y alrededor y volvía a empezar. Me estaba torturando con dulzura, con suavidad, era una tortura deliciosa que me hacía gemir y acariciar su cabello... La cosa acabó de manera espectacular. De mi coño salió un chorro de jugos, de esos que tanto te gustaban e impactó contra su lengua. Lamió cómo una perrita y aprovechó hasta la última gota. Al acabar de correrme quedé sin fuerzas, ...
    ... quedé cómo muerta. Se echó a mi lado y me dio un pico en los labios, luego me besó introduciendo su lengua en mi boca, despacito. Cuando su lengua se encontró con la mía la levantó y me la chupó con tanta delicadeza que mi coño empezó a latir de nuevo. Sentí dos de sus dedos entrar en mi coño.... Al rato comencé a comerle la boca yo a ella, pero no lentamente, con lujuria, y después le metí dos dedos en el coño. Nos masturbamos y poco más tarde me corría otra vez. Dejó que acabara de correrme. Me puso el culo en la boca, abrió las nalgas con las dos manos y me dijo:
    
    -"Lame"
    
    Le lamí el ojete y también se lo follé con la punta de la lengua. Después me puso el coño en a boca y comenzó a frotarlo contra mi lengua al tiempo que con tres dedos frotaba el clítoris. Poco después agarraba la almohada, le metía un bocado y jadeando descargo en mi boca una inmensa corrida.
    
    La historia era cierta y se la puso dura, y digo que era cierta porque lo de los pies y lo de poner el culo y el coño en la boca también se lo había hecho Rosita a él. Se echó encima de ella y le dijo:
    
    -¡Te voy a comer viva!
    
    Empujando su pecho con fuerza y poniendo cara de enfadada, le dijo:
    
    -¡Quita!
    
    La besó, pero Cristina no aflojaba.
    
    -Suéltame o te arranco los huevos.
    
    -Arranca, son tuyos.
    
    -¡No lo digas dos veces!
    
    La besó, de aquella manera, ya que escapaba con la boca, y después le dijo:
    
    -Coge mi polla, Cris.
    
    -No quiero.
    
    Cogió su mano derecha y se la llevé a la polla ...