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Amor por la mañana, lujuria por la tarde.
Fecha: 01/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Para mis lectores nuevos, les pido por favor, si este es el primer relato que leen en mi perfil, vayan a mi primer relato “El Mejor Regalo de Cumpleaños” y después sigan con “El Regreso de Gabriel”, así podrán conocer a mí a mi hijo un poco mejor y entenderán porque Gabriel y yo tenemos una relación íntima. Amor por la mañana, lujuria por la tarde. Este verano, mi hijo Gabriel había tomado una nueva rutina ya que trabaja desde casa y no está tan activo físicamente como antes de la pandemia. Se levanta de la cama a diario muy temprano a correr, y después vuelve a casa a ducharse y desayunar. Yo le preparo su café y le tengo listo su desayuno después de yo asearme ya que me despierto un poco más tarde que el. Esta es mi rutina diaria por la mañana, disfrutamos de los cálidos días de verano, sentados en el pequeño comedor adyacente a la cocina, tomando café y hablando de una cosa u otra. Una característica de este pequeño comedor es una ventana enorme a través de la cual brilla el cálido sol de la mañana Floridana; sentimos su calor mientras nos sentamos allí mirando el jardín, escuchando a los pájaros cantar, admirando el cielo azul y los sonidos de la naturaleza. Es tan lindo, ese sol en la mañana, y tan lindo, tener a mi hijo todos los días conmigo. Gabriel siempre ha sido muy confortable para la conversación y agradable a la vista. A sus veintisiete años, se había convertido en todo un galán, un joven alto con un bronceado intenso debido a su trabajo al aire ...
... libre y una sonrisa cautivadora, no es porque sea mi propio hijo, pero este macho esta para comérselo. Después de su ducha, por lo general baja vistiendo solo sus pantalones cortos sin ninguna timidez al respecto; después de todo, somos solo él, mi nieta y yo en la casa. No me importa en lo absoluto, ya que después de mi ducha matutina normalmente preparo el desayuno con una camiseta sin mangas, ajustada y sin sostén sobre bragas frescas. Soy una mujer bajita, con curvas y, como he dicho en relatos anteriores, me gusta pensar que soy guapa. Mis lectores que han recibido mis fotografías por correo electrónico pueden dar fe de ello. Esta mañana en particular, después de mi ducha, vi de reojo unos zapatos nuevos que había comprado unos cuantos días antes. El calor del sol de la mañana se filtraba en la habitación y me sentía tan bien, tan feliz de estar viva, que los zapatos de repente me parecieron bien para usar, a pesar de que estaba vestida como de costumbre y no tenía planes de salir a la calle. Cuando me los probé, cuando llegaron por correo, se sintieron tan... femeninos, sexys. Los tacones hicieron el truco, creo. Yo nunca uso este tipo de zapatos de tacón alto, si no voy a una cita con mi hijo, pero la grata sensación que ellos me ofrecían, la forma en que me hacían sentir y la forma en que hacían que mis piernas y mis nalgas se vieran tan atractivas - bueno, no pude resistir. Entonces, esa mañana, bajé las escaleras con los nuevos zapatos de tacón alto para comenzar a ...