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DE LA MESTRA DE TUS HIJOS EL JUEGO…
Fecha: 02/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos
... iba dictando un ejercicio y me dirigí al fondo del aula. Ahí estaba el objetivo: Jorgito Con absoluta naturalidad me fui hasta donde él estaba y dictándoles a todos, apoye mi culo sobre su brazo y me quede ahí. Podía sentir el calor de mi piel sobre su brazo. Me movía imperceptiblemente pero con firmeza dejando que mis nalgas se clavasen en su brazo. El ante el contacto puso su brazo duro y sentía la tibieza de su piel en mi culo. Después de un par de minutos y notando que todos habían contemplado el espectáculo me retiré, constatando que Jorgito tenía una erección prominente. Tarea cumplida. Les escribí en el papel: “Espero que Jorgito sueñe esta noche conmigo, creo haber hecho el mérito suficiente. Y si tiene novia, espero que la motivación le permita satisfacerla adecuadamente” El rito final se intensificó. Ya sus manos hurgaban todo mi cuerpo. Desde atrás apretujaban mis pechos pero por arriba del escote. Mi falda ya estaba por la cintura, pero nadie podía ver desde afuera, eran muy prudentes en eso. Mi rostro no denotaba nada, sabía que era fundamental para que el juego siguiera dentro de esos parámetros. Sentí como dos manos intentaban bajarme la bombacha y lo dejé hacer. Abrí un poco mis piernas para facilitarle la tarea y luego levante uno a uno mis pies para que pudiese quedarse con el trofeo. Sus manos hurgaban entre mis nalgas pero sin violencia. El canto de una mano rozo mi vagina. Seguramente la retiro mojada. Y lo inevitable, me ensarto un ...
... pene enorme. Más que un pene, era una verga Tanto, que solté mis escritos y me agarre con ambas manos del escritorio. Hubiese gemido en otro momento, pero no me podía dar ese lujo. Esta vez, sin yo verlos cinco de ellos se alejaron y se fueron hacia la puerta, con cartulina taparon los vidrios, mientras que los otros todos se fueron a sus escritorios, y mi perpetrador, me estaba devorando, y yo con mi cabellos negros sobre mi frente, sentía con más fuerza esos embates, y salían quejidos, que trataba de ahogar, cuando quien me cogía, me levanta una pierna sobre el escritorio. Y me doy vuelta hacia atrás, para mirarlo, y me toma ambos senos, y se apoya con su peso sobre mí, para ensartarme más hondo, y con más fuerza, y yo olvidándome de mis alumnos, inclino la cabeza a un lado, y me dejo, coger, y me entrego a mi amante, me quita la parte superior del vestido, y mis senos quedan al aire. Y cuando acomodo de nuevo el cabello y no note que ellos se alejaron, ya y tenían ese espectáculo para ellos. Gemí con ganas, me estaban culiando y me gustaba, ¡y como me gustaba! Que Jorgito, me tiene que tapar la boca para que no grite. Y lo mejor. Jorgito, dijo me vengo. Nooooo digo yo, no,no podes acabarme dentro. Salite! Pero no me escucho. Y se derramo todo dentro de mí. Y entro como en convulsiones, mientras largaba sus últimos chorros de leche adentro mío. Y me levante, jorgito, dio dos pasos, y cae con su ataque de epilepsia. Y me arrodillo en cuatro a su lado lo ...