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El chantaje de mi hermana mayor (I)
Fecha: 06/08/2023, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos
... devolverle una sonrisa extremadamente falsa. Ella se regocijaba en su poder mientras me veía sucio y humillado. La felicidad se dibujaba en su rostro ante la posibilidad de volcar todo su rencor en su hermano menor. Luego de masticar y tragar rabia por el asqueroso acto de mi hermana, abrí uno de los cajones de la cocina y saqué un delantal de cuerina negra que mamá guardaba entre sus elementos de cocina. Antes de que pudiera embocar la cabeza en el orificio del delantal, mi hermana me frenó de golpe. -Shh! ¿Qué haces hermanito? ¿Cómo te vas a poner el delantal arriba de la ropa toda sucia? -dijo ella manteniendo su malévola sonrisa mientras cruzaba los brazos bajo sus enormes ubres. -Bueno, espera que me voy a cambiar –dije mientras me encaminaba a mi habitación a cambiarme la ropa toda manchada por la carne cruda. Ella hizo un paso para ponerse delante de mí y cortarme el paso. -Nada de cambiarse, sacate la ropa sucia y ponete el delantal arriba. -¿Pero Rocío, como voy a cocinar así en bolas? -dije intentando dar un poco de lástima. -Se nota que no entendiste la charla que tuvimos hace un ratito. Sin cuestionamientos a todo lo que yo te pido era el trato. Salvo que quieras que mamá se entere que sos un pendejo vicioso. Y cambiame esa cara de enojado que te queda fea, pone una sonrisa para obedecerme. No contesté porque sabía que era una batalla perdida así que con mi mejor sonrisa actuada me saqué toda la ropa sucia y quedé solo cubierto por mi bóxer ...
... blanco. Ella me veía gozando el poder que tenía sobre mí y no paraba de recorrerme con su mirada mientras su boca dibujaba una amplia sonrisa. Me puse el delantal que era de la talla de mi madre, por lo que me quedaba extremadamente apretado y ridículo. A través de la cuerina negra se podía ver la silueta de mi verga dormida que se inclinaba hacia un costado. Ella seguía riendo y gozando de la vista mientras yo seguía cortando las papas y poniendo la carne en el horno que mi hermana había usado para humillarme. -Mati –dijo mientras yo estaba de espaldas. Cuando me di vuelta estaba apuntándome con su celular y sacando varias fotos– jaja, perdón, pero quería tener un recuerdo de tan hermoso momento. -No Rocío, me parece que te estás pasando –dije sin poder contener más mi bronca. -¡No te lo repito más Matías! Deja de cuestionarme porque vas a tener problemas más graves que una foto con un delantal. -dijo cambiando su tono al de una mamá que reta a su hijo. Me di vuelta sin responder y seguí cocinando. Ella seguía a mis espaldas mirando las fotos vergonzosas que me había sacado mientras yo irradiaba bronca. En ese momento me di cuenta que Rocío se había embriagado de poder, un poder que yo le había concedido, y que sería capaz de cualquier cosa con tal de humillarme. Cuando saqué la cena del horno, escuché que el auto de mamá entraba al garaje. Yo aún seguía con el ridículo delantal que mi hermana me había obligado a ponerme así que junté la ropa manchada del suelo de la ...