1. Hagamos el amor


    Fecha: 12/08/2023, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... sentarse en el sofá mientras se quitaba la chaqueta, dejándola en el respaldo de una de las sillas del comedor. La comodidad del sofá le hizo sentirse adormilado, habían pasado tantas cosas en los últimos días que no había descansado bien desde hacía mucho. Cuando estaba apunto de cerrar los ojos para echarse un rato, el sofá se hundió a su lado, recordándole a Ibai donde estaba.
    
    — Solo vas a tener que poner Betadine, lo haría yo, pero no llego a mi espalda y me he clavado una esquina de la barra ahí — al terminar estas palabras se quitó la camiseta y le dio la espalda al joven, que tuvo que juntar toda su fuerza de voluntad para no sonrojarse al máximo por ver sin camiseta a la persona con la que deseaba acostarse cada noche y despertar cada mañana — . ¿Te pasa algo, Ibai?
    
    — N-no, nada. — empezó a limpiar la herida y a poner el desinfectante con cuidado, oyendo los suspiros del contrario, cuando terminó no supo dónde poner las manos, ni como ponerse él, para que no se notase el bulto que su erección había creado en su pantalón.
    
    — Espero que no te incomode que no me ponga la camiseta hasta que eso se absorba.
    
    — Para nada, ¿Por qué iba a importarme? — fue entonces cuando el rubor cubrió sus mejillas y fue suficiente para que el mayor sonriese enternecido.
    
    — Haré algo de cenar, es tarde y vives lejos, hoy duermes en mi cama, yo duermo en el sofá — se levantó nada más terminar la frase para ir a la cocina tal cual estaba, obligando a Ibai a respirar profundamente ...
    ... y pensar en otra cosa para poder levantarse e ir a la cocina a ayudar con lo que pudiese —. Sí— escuchó antes de siquiera decir nada—, puedes ayudar poniendo la mesa.
    
    Eso fue lo que hizo el joven, cuando estaba acabando Yerai le dijo que sirviese los fideos en los cuencos mientras él iba a por su camiseta. Cuando Ibai estaba sirviendo, el detective no pudo evitar imaginarse abrazándolo por detrás para atraerlo hacia sí. Nunca había tenido sentimientos tan cariñosos hacia alguien en el ámbito sexual, normalmente habría fantaseado con follar ahi mismo, con romperle ese culo virgen contra la encimera de la cocina y obligarle a limpiar el semen que se quedase en su miembro al acabar. Pero no con él. Quería mimarlo, abrazarlo por la espalda y besarle suavemente el cuello para transmitirle cariño. Besarlo despacio durante horas y, por primera vez en la vida, no queria follar, quería hacerle el amor hasta que el alba los descubriese desnudos en su cama.
    
    Apartó esas ideas de su cabeza lo más rápido que pudo para contener su excitación y fue a por su camiseta, aún no sabía porque no lo había llevado a su casa en vez de decirle que se quedase a dormir, podría haber hecho lo mismo que la última vez y apartar el coche para bajar su erección después de dejarlo, pero ahora no podría hacerlo.
    
    Se sentó con él a cenar, escuchando la conversación, sin apartar la mirada de esos labios que habían sido atormentados por los compañeros del propietario pintandolos con el lápiz de labios de ...
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