1. El día que me entregué a mi amo (Parte 1)


    Fecha: 23/08/2023, Categorías: Gays Autor: MalikRojo, Fuente: CuentoRelatos

    ... abajo. Entendí que no era el primero que ponía en esa mesa. Se podría decir que ya la tenía preparada para el uso darle el uso que vendría después. No lo podía ver pero entendí que en cada una de las patas tenia preparadas unas argollas para poder atar de pies y manos a sus esclavos. Todo estaba previsto. Así que no tardo en tenerme atado y prácticamente inmóvil sobre la mesa. En enfrente había otra como una maleta. Saco de ella un antifaz y me lo coloco de forma que ya no pude ver nada más. A continuación me sujeto una mordaza en la boca. Cada vez estaba más indefenso. Ahora podría hacer conmigo lo que le diera la gana y yo sería incapaz de resistirme. No podría defenderme. Nadie me iba a escuchar. Estaba a su total disposición. De nuevo una gran sensación de miedo, dudas, adrenalina, pero como no… Una excitación que sin duda iba en aumento a límites que antes jamás había experimentado. No podía ver nada, solo escucharlo moverse y remover cosas en la maleta. Note que me cogía de nuevo los huevos y escuche como un clip metálico. Sin apenas tener tiempo para pensar que estaría haciendo note un fuerte estirón de ellos. Sin duda había colgado algo de peso y lo había soltado de golpe. Jamás antes me habían torturado los testículos. Creí tenerlos estirados y separados de mi abdomen como 15 cm. No tengo ni idea la verdad, pero lo que me había puesto debía pesar mucho ya que la tensión era máxima. A pesar de todo la sensación me gustaba cada vez más.
    
    Luego se colocó delante de ...
    ... mí a la altura de mi mano derecha. Me la cogió y la poso sobre el bulto de su pantalón. Joderrr, Notaba una polla enorme, gruesa, potente. Desee poder verla, olerla, lamerla, pero para mi desgracia solo podía palparla y por fuera de su pantalón. – Esta es la polla que tanto deseas zorra, pero ya te he dicho que te la vas a tener que ganar. Si eres buena puta la vas a disfrutar un buen rato. Pero ahora como te he dicho he de castigarte. No grites o será peor-. Se puso de nuevo detrás de mí, y de inmediato note como un latigazo en mi culo desnudo. De no ser por la mordaza el grito que peque se habría escuchado a cientos de metros. Me retorcí de dolor. Mucho dolor. – Te he dicho que no grites. Si no te relajas será peor- Y al tiempo me soltó otro latigazo. Volví a intentar gritar pero mi grito era ahogado por la bola que tenía en mi boca. Comenzó a caerme un chorro de saliva ya que era imposible cerrar los labios. Siguió azotándome fuerte. Supongo que después de varios latigazos tendría el culo al rojo vivo. Cuando llevaba unos cuantos comprendí que no estaba usando un látigo si no una fusta para caballos. Con ella el golpe era más certero justo donde él quería darlo. Cuando se cansó de azotarme, y no puedo decir cuánto tiempo fue pero se me hizo eterno, me dijo – bien perro, ahora si estás preparado para servirme y empezar a darme placer- Apenas había terminado de decirlo note un fustazo en mis huevos ya estirados al máximo. Si creí que los azotes en el culo dolían no puedo ...
«12...5678»