-
Cuarentena sexual.
Fecha: 24/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... buena impresión! Sin protestar o cuestionarme. Se quedó de pié en medio de la sala, abrí la puerta y ahí estaba Mauro, vestido impecablemente, un traje negro con zapatos negros perfectamente lustrados. ¡Buenas tardes…pase usted! Silvia apretaba sus pequeñas manos mientras me miraba interrogante, quizás preguntándose quien era ese hombre y porque lo trataba con tanto respeto. ¡Supongo que ella es Silvia! Si… discúlpeme la torpeza… ¡Silvia…te presento a don Mauro! Él… viene a conocerte. Me sentía estúpido en ese momento. Volví a respirar profundamente antes de hacer la entrega de mi esposa a ese hombre. Don Mauro… ¡le hago entrega de mi esposa! Ella le obedecerá en todo cuanto le pida, yo…le pido que… calme el calor de su cuerpo, que apague la hoguera que la esta consumiendo. Silvia… de este momento en adelante… ¡deberás obedecer a don Mauro en todo cuanto te pida hacer…! Tendrás que aceptar ser de su propiedad… Silvia extendió su pequeña mano y se la entregó en silencio a don Mauro, estaba como fuera de toda realidad, por fin sus palabras salieron de su garganta, trató de cubrir su desnudes y se apresuró a dar una explicación, pero don Mauro no le permitió continuar. ¡Mucho gusto señor Mauro! ¡Yo…le pido mil disculpas por estar vestida de…! No tienes porque disculparte… me gusta como estas vestida, ahora… antes de seguir conociéndonos, quiero que aceptes las primeras reglas del juego, en todo momento deberás dirigirte hacía mi persona con ...
... respeto, Don o señor… tendrás que vestirte tal y como yo te lo pida… ¡si me gusta tu actitud…te haré pasar los momentos más placenteros de tu vida! Sentado en el sillón miraba cómo ese hombre seducía a Silvia, no tenía permitido hablar, solo debía observar, charlaron de algunas cosas personales, había pasado quizá una hora tiempo en el que bebieron unas 3 copas cada quien… supe que el momento había llegado cuando él se puso de pié y soltó el cinturón, sin dejar de observarla comenzó a desnudarse, cuando se despojó del bóxer… su verga quedó expuesta, era larga y aún estaba flácida… a partir de ese momento, ¡sucedieron las cosas más morbosas que hubiera presenciado! Arrodíllate. Silvia obedeció. Se arrodillo quedando su cabeza frente a esa verga flácida, tímidamente abrió la boca y dejó que el trozo de carne entrara en ella… lentamente comenzó a chupar, haciéndolo de una forma magistral, Mauro esbozo una sonrisa y comenzó a decirle cosas morbosas. ¡Lo haces delicioso! Esa boca fue creada para dar placer… de ahora en adelante, serás mía, te enseñaré cosas que nunca haz imaginado, voy a convertirte en un objeto de placer, aprenderás a ser una buena esposa, una buena amante y una buena puta. Silvia cerro los ojos tímidamente cuando le llamó puta. Pero pareció gustarle, pues puso más empeño en darle placer con la boca, la verga había cobrado vida, ya no le cabía toda, quizá un poco más de la mitad, no sé cuanto tiempo tardó mamando el trozo de carne, yo estaba muy ...