1. El inesperado reencuentro con mi tía


    Fecha: 24/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos

    ... tragar.
    
    Luego de esas palabras no pude aguantar más. No fue necesario instarla a hacerlo. Cuando notó que mis músculos se tensaban por el inminente estallido, dejó de chuparla y me masturbó frenéticamente, mientras, su lengüita, se movía, arriba abajo, ya sin tocar mi sexo, como si me pidiera que descargue el semen en ella. Pampita me miraba a los ojos mientras mi verga descargó le viscosidad blanca sobre ella. Casi todo quedó adentro, y unas gotas mancharon su piel alrededor de los labios.
    
    Se fue al baño, sin decir palabra. Yo escuché el ruido del agua correr, y luego oí los buches que se hacía.
    
    β€” Andá a lavarte, así seguimos. β€” me dijo. β€” estás lleno de saliva y de semen.
    
    La obedecí. Cuando pasé a su lado le pellizqué el culo con violencia.
    
    β€” Pendejo atrevido. β€” gritó, dándome un débil golpe en el brazo.
    
    En efecto, mi verga estaba totalmente mojada, y pegoteada por la saliva de Mariela, y la leche que había largado. Me lavé con abundante jabón, y me enjuagué bien. Cuando volví, ella estaba totalmente desnuda sobre la cama.
    
    β€” ¿Querés que nos hagamos mimitos mientras esperamos para la segunda?
    
    Yo estaba todavía vestido, y me quité la ropa en un instante. Me acosté a su lado. Ella me abrazó, y apoyó su cabeza en mi hombro.
    
    β€” Sos muy chico como para ser tan mandón. β€” me dijo.
    
    β€” Y vos sos muy chica para ser tan putita. β€” se había soltado el pelo. Lo acaricié.
    
    β€” Eso me relaja. β€” dijo. Y con sus uñas frotó dulcemente mis pectorales, lo que ...
    ... también me relajó. β€” No me digas que todavía vas a la escuela. β€” susurró.
    
    β€” No, ya terminé el año pasado, así que quedate tranquila, no abusaste de un menor.
    
    β€”Si lo fueras, igual tendría que cogerte.
    
    β€” ¿Por qué trabajás acá? β€” le pregunté, mientras deslizaba lentamente mi mano por su espalda.
    
    β€” No me hagas esas preguntas. β€” me dijo, y luego me dio un mordisco en el pezón, lo cual me encantó.
    
    β€” Nunca me hicieron eso. β€” dije, y mi mano llegó a su nalga. La pellizqué. Ella me mordió de nuevo.
    
    β€” Viste que buena que soy. Y eso que no me pagaste para eso.
    
    Luego deslizó la mano hacía abajo, hasta llegar a mi tronco.
    
    β€” Ya se está endureciendo. β€” susurró.
    
    β€” Pajeame despacito. β€” ordené. β€” Me encanta estar acá con vos. Mucho más de lo que imaginás. β€” dije, mientras sentía como mi verga se hinchaba a medida que me masajeaba.
    
    β€” A mi también me gusta. No siempre me la paso bien con los clientes.
    
    Su semblante se tornó sombrío. La agarré del mentón y levanté la cara, para que me mire a los ojos.
    
    β€” Me encantan tus ojitos. Sos muy hermosa.
    
    β€” Gracias. β€” dijo, sin dejar de masturbarme. β€” Y vos tenés una hermosa pija. ¿Cómo me querés coger? β€” preguntó, y sus palabras me parecieron mas dulces que la miel.
    
    β€” Subite arriba mío.
    
    Pampita agarró un preservativo, y en cuestión de instantes me lo colocó en la verga que ya estaba totalmente erecta. Apoyó sus manos en mi pectoral y me montó. Yo apunté a su cráter.
    
    β€” Despacito. β€” pidió.
    
    La verga hurgó con ...