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El premio de mamá
Fecha: 27/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Aquel día de julio era muy especial para un Juan de dieciocho años. Dudando del resultado de su último examen había acudido a la Universidad para ver sus últimas notas y … ¡había aprobado la única asignatura que le faltaba! ¡Había aprobado todas y podía pasar al siguiente curso! Todos sus esfuerzos a lo largo de todo el curso habían sido recompensados y ahora era el momento de celebrarlo con sus amigos, especialmente con Manu, su mejor amigo, un año mayor que él y en un curso superior al suyo, que le había ayudado a aprobar. Tomaron con unos colegas un par de cervezas en una tasca y, cuando todos ya se retiraban, Manu fue el último en acompañarle, ya que su casa pillaba de camino a la de Juan y le propuso tomar la última en el bar de Pepe, que estaba frente a la casa de este último. Como hacía bastante calor, se sentaron a una mesa que había bajo la sombra de unos árboles y allí Pepe les sacó una botella de vino dulce para celebrarlo. “Un vino pero que muy especial” en palabras de Pepe, lo que dio a entender que tenía bastante más de lo que parecía. También Manu se sacó unos porros y, entre vino y porro se fueron poco a poco colocando, sobre todo Juan que no estaba acostumbrado a fumar porros y a mezclarlos con alcohol. La excitante visión de una jovencita en minifalda dirigió la conversación a las mujeres, a lo buenas que estaban y a los polvos que las echarían. Fue Manu el que sacó el tema de Rosa, la madre de Juan, y lo buena que estaba. Colocado como ...
... estaba Juan de alcohol, porros y algo más, le siguió, lejos de enfadarse, entre risas, el rollo a su amigo como si no hablara de su madre, sino de otra mujer: Entre las risas de los dos amigos, Manu continuó entusiasmado, en voz alta, sino a gritos, sin importarle que todo lo que decía se escuchaba desde las mesas próximas: Pepe, el dueño del bar, que, sirviendo las mesas, había estado escuchando todo con un empalme de caballo, les dijo, riéndose, y señalando con una mano: Efectivamente Rosa, la madre de Juan, caminaba por la calle camino de su casa, sin haberse fijado que en una mesa próxima estaba su hijo y su mejor amigo. Caminaba alegre por disfrutar de un día tan soleado, con su ligero vestido de color rosa, sin mangas y con una falda corta que la llegaba por encima de las rodillas. Dijo Manu, viendo a la madre de Juan, y éste se levantó como un resorte y se lanzó, haciendo eses, hacia donde caminaba su madre: Y eso hicieron, se dieron un par de besos emocionados, pero mientras Rosa se los daba en la mejilla, su hijo, drogado, se los daba en la boca, metiéndola incluso la lengua en la boca, mientras que, al abrazarla, la agarraba con sus manos por las nalgas. Notando la fuerte erección que tenía su hijo y cómo apretaba su verga erecta en el vientre de la mujer, logró la madre separarse de su hijo, exclamando avergonzada y con el rostro rojo como un tomate: También apareció Manu, el amigo de Juan, que también dio a un beso a Rosa, al tiempo que la tocaba ...