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El premio de mamá
Fecha: 27/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... del salón, de forma que el mueble estuviera en medio, entre Manu y ella. Manu observaba lascivo el voluptuoso cuerpo de Rosa, y cómo bamboleaba lúbrica las enormes y erguidas tetazas en cada movimiento que hacía. Cada amago del joven para ir hacia alguna parte de la mesa provocaba una inmediata reacción de la mujer en sentido contrario, intentando huir. El joven, al estar frente a Rosa, se fijaba, no solo en las redondas tetazas de ésta, sino también que una fina franja de vello púbico apenas cubría la vulva de la mujer, haciéndola todavía más deseable. Sin embargo, Juan, situándose detrás de su madre, se fijaba en el culo de ésta, y cómo mantenía en tensión sus glúteos y sus piernas, tensando los músculos al moverse. Sorprendentemente todos sonreían. También Rosa y Manu se divertían del excitante juego. No como Juan que observaba, divertido y en cierta forma inocente, una lasciva versión del pilla-pilla, sino que su amigo y su madre eran más que simples observadores, eran parte activa del juego. Manu quería pillarla, follársela, y Rosa que no la pillara, que no se la follara, o, al menos eso parecía, pero ¿realmente la mujer no quería que se la follara el joven amigo de su hijo? Sin poder resistirlo, Juan la propinó un buen azote a su madre en una nalga, provocando que ésta chillara, más de sorpresa que de dolor, haciendo que se girara brevemente para mirar a su hijo y recordarle: Pero el joven, soltando una carcajada, respondió con “¡Vaya culo que ...
... tienes, mami!” y con otro fuerte azote en la misma nalga, para, a continuación, sujetarla por detrás por las tetas, tirando de ella hacia atrás, y animar a su amigo: En un segundo Manu se bajó el pantalón y el calzón, quitándoselos, quedándose totalmente desnudo y listo para follarse a la mujer, pero Juan, juguetón, viendo cómo su amigo saltaba por encima del sofá hacia ellos, soltó a su madre que, después de echar una breve ojeada al cipote erecto y congestionado del joven, echó a correr chillando divertida por el pasillo. A escasos pasos la siguió Manu, corriendo tras ella, y detrás Juan, siguiendo divertido a ambos. Observó cómo el culo respingón de su madre con su dueña desaparecían por la puerta del dormitorio conyugal y su amigo tras ellos. Rosa se subió ágil a la cama, corriendo desnuda sobre ella, para saltar al otro lado del mueble, pero, cuando quería salir por la ventana del dormitorio a la terraza y ya estaba encaramada a ella, Manu la cogió por detrás, por las caderas primero, reteniendo su precipitada marcha, bajándola del hueco de la ventana al suelo. Luego subió sus manos y la cogió, también por detrás, pero esta vez por las tetas y, presionando su cuerpo en la espalda de ella, la obligó a apoyarse inclinada dentro del hueco de la ventana. Gimiendo por el esfuerzo y por la excitación que sentía, sintió Rosa cómo la sujetaban por las tetas mientras el cipote duro del joven se apoyaba y restregaba sobre sus nalgas e incluso entre ellas, queriendo ansioso ...