1. El premio de mamá


    Fecha: 27/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... follaba a su madre.
    
    De pronto Manu aminoró el ritmo y se detuvo, emitiendo una especie de gruñido, alcanzando también él un largo y rico éxtasis.
    
    Estuvo unos segundos tumbado bocarriba encima de Rosa, casi un minuto, gozando ambos de su clímax, con los ojos cerrados y respirando profundamente. La mujer, después del orgasmo, se relajó y, dejando de abrazar con sus piernas la cintura del joven, las colocó sobre la cama, descansando. Incorporándose el joven, la sobó durante unos segundos las tetas y la desmontó, no sin antes dar un beso a cada pezón.
    
    Manu, totalmente desnudo y con su verga colgando morcillona goteando esperma, se acercó sonriente a un Juan que le miraba temeroso y, dándole una palmada en la espalda, le dijo sonriente:
    
    No quería Manu que fuera él el único que se follara a la mujer, quería que su amigo también se la follara, que fuera no solo testigo del polvo sino también participe, por si se presentara algún problema, como que se considerara el polvo como violación, y así al habérsela follado también el hijo, podía quedar todo oculto.
    
    Dudando qué hacer, Juan se puso en marcha más por el deseo de no defraudar a su amigo que el de disfrutar de su madre. Intentando no pensar si era o no correcto lo que iba a hacer, se acercó a Rosa, que yacía bocarriba sobre la cama, con los brazos sobre el colchón apuntando a la cabecera de la cama, con los ojos cerrados y las piernas abiertas, mostrando su coño recién follado rezumando esperma.
    
    Se puso ...
    ... entre las piernas de su madre, y escuchó de nuevo a su amigo, ahora animándole:
    
    Al ver lo difícil que era poder follársela así, con el coño tan pegado al colchón, dudó cómo hacerlo pero Manu la levantó las piernas y se las puso sobre el pecho de su amigo, de forma que la vulva de ella quedaba más levantada y fácil de penetrar. Y así hizo, Juan, que se sentía en deuda con su amigo por haberle ayudado a aprobar los exámenes, no quería defraudarle, así que cogió su pene erecto con la mano, dirigiéndolo hacia la bien abierta entrada a la vagina, y la penetró poco a poco, escuchando cómo su madre suspiraba y gemía nuevamente, pero sin abrir los ojos, solo disfrutando fuera quien fuese el que ahora se la follase.
    
    Sujetándola por las nalgas, una mano sobre cada nalga, puso una pierna doblada sobre el colchón y comenzó, mediante movimientos de cadera, glúteos y piernas, a follársela. ¡Adelante-atrás-adelante-atrás!
    
    En cada embestida las tetas de Rosa se bamboleaban desordenadas, haciendo que gimiera y suspirara de placer, provocando que Juan se excitara cada vez más.
    
    Agarrando fuertemente Rosa con sus manos la colcha de la cama, se retorcía de placer, mordisqueándose los labios y restregando su jugosa lengua sonrosada por todo el contorno de su boca, pero sin abrir en ningún momento sus ojos para ver quién era el que se la follaba. ¡Estaba tan colocada, con su mente tan embotada por las drogas, que no la importaba en ese momento el quien, solo la importaba el placer que ...
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