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Oscura historia de una escalera
Fecha: 03/10/2023, Categorías: Gays Autor: superrapado, Fuente: CuentoRelatos
... piso, el del vecino camionero. Una silueta se recorta tras los visillos y una mano los aparta ligeramente, la misma mano que le ha dado ese par de leves toques en la mandíbula. Unos pasos apresurados por la otra acera le distraen hasta que el sonido de esos mismos pasos se aleja. Aurelio vuelve a mirar hacia la ventana. Aún ve la mano. Da una última calada al cigarrillo y arroja la pava a las fauces de la noche. Entra en el portal y cierra las hojas del vetusto portón de madera. Sube hasta el primer piso. Se encuentra la puerta del vecino entreabierta. La luz que sale del interior le ilumina una fracción del rostro. Escucha el rumor de una radio sintonizada con un programa de variado contenido salpicado de anuncios comerciales:“Es el ColaCao desayuno y merienda ideal...” Aurelio, con extremo cuidado, empuja la puerta y entra en la casa. Hay un estrecho pasillo. Lo recorre hasta una pequeña sala de estar. Una lámpara de pantalla cónica aporta una luz difusa, como de habitación de enfermo terminal, en el saliente de una alacena. En las paredes cuelgan fotografías, antiguas y recientes, de acontecimientos familiares. En el suelo y arrinconado, arde un brasero de carbón. La voz de la radio viene de las habitaciones, a su derecha. A la izquierda queda el baño cuya puerta está entreabierta y donde hay luz. La abre y encuentra allí a su vecino, sentado en la taza del váter con los pantalones y calzones en los tobillos. Sujeta con sus fuertes manos un ...
... diario deportivo que deja caer. Tras el diario aparece su sexo, grueso y nervudo, en erección. Aurelio cierra la puerta. Las voces de la radio, que hablan de la reposición del “Don Juan” con motivo de la fiesta de difuntos, se amortiguan. El vecino se acaricia la verga de arriba abajo hasta rozar los gruesos testículos. De la punta del glande resbala una gota trasparente y pegajosa. Un cambio repentino en el ritmo de las melodías de la radio hace que Aurelio vuelva la cabeza precavido. Han comenzado a emitir una melodía de moda que canta Conchita Bautista:”Estando contigo” Se pone a cuatro patas, y como si fuera un animal, se aproxima hasta el camionero. Lame sus muslos en dirección a los huevos. Alcanzados estos, los olfatea, les da unos ligeros toques con la lengua y por fin, los chupa con absoluta fruición. El camionero emite un hondo suspiro de satisfacción. Aurelio sube con sus besos por el cuerpo recio, venoso y untuoso del miembro. Sus labios se manchan del fluido, su nariz capta el aroma que tanto le emociona desde la primera vez que tuvieron un contacto siendo unos chavales. Se detiene en el frenillo. Pega a él los labios y lo lame tiempo y tiempo. El preseminal se vierte abundante y mancha su rostro. También le entra en la boca transmitiéndole el sabor a hombre, a sexo de hombre, a placer de hombre. -¡Joder! -suelta el vecino- No puedo vivir sin esto. Aurelio alza la vista sin apartarse de lo que tan bien le sabe, para encontrarse con el ...