-
Oscura historia de una escalera
Fecha: 03/10/2023, Categorías: Gays Autor: superrapado, Fuente: CuentoRelatos
... rostro sufriente de placer de su amante, los brazos levantados, la camiseta de tirantes pegada a su velluda piel y las manos cerradas formando unos temibles puños con los que se podría pensar que lo amenaza si por cualquier motivo interrumpe las atenciones sobre su sexo. Le gusta verlo así, torturado por los juegos de su boca en tan espléndida polla. Y para rematarlo, se traga el terso y violáceo glande muy despacio hasta llevarlo a lo más hondo de su garganta. La mamada se prolonga por tiempo en un pausado sube y baja. -Me estás matando, cabrón -profiere el camionero. -Tú me enseñaste. El corto diálogo sólo ha sido una minúscula pausa en el intenso deglutir de sexo a un ritmo agónico. ¡Y pensar que la primera vez que tuvieron contacto con sus sexos fue casi a la fuerza...! Años atrás, su vecino, entonces un chavalote de pésimo carácter (decían que a causa del trato violento del padre) y físico de una fortaleza inusual para sus quince años, actuó con habilidad. Su familia llevaba apenas un par de años en el barrio y con el crío flaquillo que vivía en el cuarto había cruzado escasas palabras. Pero una noche de verano, Aurelio, camino de los doce años y medio, esperaba la llegada de algún conocido con quien subir las sombrías escaleras a las que les tenía pavor. El primero en llegar fue su entonces nuevo vecino que regresaba de jugar un partido de fútbol, la camiseta pegada al cuerpo por el sudor y los pantalones cortos a punto de reventar por el ...
... volumen de sus muslos ya cubiertos de un oscuro vello. -¿Qué haces aquí? -le preguntó. -Nada -contestó Aurelio esquivo. -¿Qué pasa, te da miedo la oscuridad? Agachó la cabeza por toda respuesta. -Sube conmigo. Aurelio, fastidiado porque ese muchacho fuertote le viera débil, lo siguió. Entraron en el portal,aquella noche incluso sin la débil iluminación de la solitaria bombilla de lo alto de la escalera. -¿Qué piensas que te puede pasar? -le preguntó el adolescente deteniéndose en plena oscuridad. -Pienso en monstruos. -Eso es una bobada. Los monstruos no existen. Pero los hombres guarros, sí -dijo enigmático- Esos son los peores. -¿Hombres guarros? -Los que te esperan para hacerte guarradas. -¿Qué guarradas? -Te esperan con la picha fuera para que les hagas una paja. O peor. Aurelio se juntó al muchacho como si su solo contacto ya lo protegiera. -¿Y si hay uno? -No te preocupes. Yo te acompaño hasta tu casa. Sé lo que hay que hacer pa espantarlos. Los dos subieron con todas las precauciones hasta el cuarto piso. -Hemos tenido suerte y no nos hemos encontrao a ningún monstruo ni a ningún hombre guarro. -Gracias por acompañarme. -¿Quieres que te enseñe lo que tienes que hacer si te encuentras a un hombre guarro? -Bueno. -Pues vamos arriba, a las buhardillas, y te enseño. -Es que... -No seas miedica y ven. Salvaron el corto tramo hasta la última planta con Aurelio no muy convencido de lo que hacían. Las ...