1. Aprovechando la ocasión


    Fecha: 20/02/2024, Categorías: Confesiones Autor: Astrid Carolina, Fuente: CuentoRelatos

    ... abierta”. “No te preocupes, así lo haré”, contestó.
    
    Jugué un rato con mis hijos y los llevé a su cuarto para que ya descansaran y les dejé la tele prendida pero solo por una hora más. Se recostaron sin reclamar y juntos veíamos la televisión. Ya cerca de la hora que le había dado a mi inquilino, salí de la habitación para abrir la puerta de calle. Regresé y poco a poco los niños se fueron adormitando. Les di un beso de buenas noches y salí hacia la sala, justo cuando mi invitado hacia su ingreso sigiloso. Llevé mi dedo índice hacia mis labios haciendo la señal de silencio y le señalé el camino hacia mi habitación. Acomodé unos platos en el lavadero, apague las luces y subí a su encuentro.
    
    Al llegar a mi habitación, la tele estaba prendida y Luis recostado en la cama. Cerré con llave y mientras me acercaba él se levantó y me dio alcance dándonos un beso tan largo como sabroso.
    
    - Al fin, podemos estar solos como lo habíamos imaginado bebita.
    
    - Me siento extraña, pero muy feliz de que estés conmigo aquí en mi habitación.
    
    - Carlita, mi amor, no sabes cuanto te deseo.
    
    - Tanto como yo a ti Luis.
    
    Nos miramos a los ojos, nos besamos nuevamente y poco a poco terminamos sobre la cama. No fue nada complicado sacarle el polo, mientras el estrujaba mis nalgas. Le mordisqueaba por el cuello, el pecho y de vez en cuando lo besaba y hacia que me besara. Me tomó de los hombros me hizo girar poniéndome delante de él, me sacó el top que traía dejando en libertad mis ...
    ... tetitas, las cuales amasaba desde su posición, jugueteando con mis rosaditos pezones. Me senté al borde la cama jalándolo de la cintura, procedí a bajarle el buzo y el bóxer, encontrando una deliciosa verga, tal vez algo más pequeña de lo que había soñado varias noches, pero una vez que la tuve en la boca, era tan deliciosa como en mis sueños. Empecé a succionar ese pedazo de carne repetidamente ajustando con los dientes al momento de retirarla para hacerle sentir lo más posible. El disfrutaba esa mamada dejando salir algunos gemiditos de satisfacción.
    
    Me levantó y me besó una vez más con pasión, mientras sus manos deslizaban mi short dejándome solamente con mi braguita rosa de seda. Me volteó nuevamente apoyándome con las manos en medio de la cama, mientras él se arrodilló detrás de mi, haciéndome una rica sopita desde atrás. Era una locura sentir esa lengüita entrando y saliendo de mi vagina, y su nariz rosando mis nalgas.
    
    - Quieres que me ponga preservativo bebita?
    
    - No. Quiero sentir tu piel junto a la mía. No te preocupes Luis, yo me cuido con una inyección mensual.
    
    - Y cómo así le salió el viajecito a tu esposo?
    
    - No sé. Ayer me lo comentó, es porque van a abrir una nueva oficina creo. Lo malo es que solo es hasta el viernes.
    
    - Hay que aprovechar entonces Carlita. No te voy a dejar dormir.
    
    Verlo echado desnudo en mi cama, a punto de hacerme el amor, me ponía a mil. Si bien lo había soñado, ahora era realidad. Tener un verdadero hombre dispuesto a ...
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