1. Aprovechando la ocasión


    Fecha: 20/02/2024, Categorías: Confesiones Autor: Astrid Carolina, Fuente: CuentoRelatos

    ... al hotel.
    
    - después de tiempo que te voy a meter pinga Carlita. Te haces esperar no más.
    
    - no es eso Gonza, solo que no he podido escaparme. Además me da como pena con tu esposa. Somos amigas y a veces me siento mal por estar contigo.
    
    - no te hagas lío con eso. Al igual que Richard la Mónica ya no me engríe y tengo que buscar fuera pues, y por suerte te encontré y así nos quedamos tranquilos los dos. No te compliques. Ven, chúpamela.
    
    Empezamos a cachar despreocupados, como justificando nuestro accionar. Gonzalo no era nada del otro mundo, pero tenía su encanto. Además me había ayudado con mis “necesidades”, pero ahora que ya estaba con Luis, empecé a pensar en ir alejándome poco a poco de él.
    
    - oye amor. El otro día conversando con Miguel, me dice que te extraña mucho, que los has olvidado por completo y que lo evades; es cierto, porque estás así con él.
    
    - él se lo buscó pues. No te ha contado acaso.
    
    - no, no me ha comentado. Me ha dicho más bien para llevarte al sambambaias como antes.
    
    - ya le he dicho que no. Que lo que hubo ya acabó. Dile que me supere, que ya no insista.
    
    - y si vamos los tres. Ahora tú como mi hembra y él solo como un remenber nada más.
    
    - ya quisieran, pero no. Dile que siga soñando. Que vaya con su trampa, esa que prefirió antes que a mi. Y por último, tú eres su abogado o que?, por que tanto interés ah?
    
    - es que está necesitado pues, jajaja. No, en serio Carlita, yo le tengo aprecio pues. Mira que fue Miguel quien me ...
    ... recomendó que me apuntara contigo, yo ni idea que eras traviesa, y gracias a ese dato, ahora la pasamos bien.
    
    - si pues, ya me había imaginado eso. Y tú a que otro papá del colegio me has recomendado?
    
    - a nadie mi amor, a nadie, yo te quiero para mi solito.
    
    - oye ya termíname, que ya es tarde. Mi marido debe estar por llegar.
    
    - entonces le doy esperanzas a Miguelito? mira que la podemos pasar muy bien entre los tres.
    
    - no, que sufra un poco más… ya veremos más adelante si lo perdono y acepto su invitación.
    
    Apuró el mete saca, con movimientos más acelerados y poco rítmicos, hasta que se vació dentro. Nos vestimos, y salimos en su camioneta rumbo al local deportivo del colegio. Para mi suerte llegamos mientras mi marido estaba conversando con otros papás, así que nadie se percató de mi llegada, y cada quien hizo su aparición por un sitio diferente. Estuvimos en grupo, sí, en el mismo grupo con Gonzalo y su esposa y otros papás, hasta que terminó la jornada deportiva.
    
    A los niños los habían invitado a almorzar unos compañeros, así que retornamos a casa solo con mi marido.
    
    - oye gordo, no tengo ganas de cocinar y si vamos a comer afuera.
    
    - estas segura, no tengo muchas ganas de salir
    
    - ya pues, no seas así. Yo te invito y además cambiamos de aire un poco. Lo convencí.
    
    Me bañé, tratando de sacarme el olor de Gonzalo. En el fondo me sentía culpable y eso me hacía tener que sacar a almorzar a mi marido.
    
    Fuimos a un restaurant tranquilo y como nunca ...
«12...789...»