1. Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (16)


    Fecha: 27/03/2024, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... una tensión sexual no resuelta con el joven, pero por otro lado… quería volver a ser madre de sus dos pequeños.
    
    De pronto sintió calor, un ligero roce en su espalda con un pelo que le cosquilleaba la mejilla. Los brazos de su hermana la estaban rodeando, una Carmen a la que había llegado a odiar por celos, por únicamente celos. Su hermana había tenido sexo con su hijo, pero ¿qué había hecho ella?
    
    Ambas habían pecado, comieron del fruto prohibido y ella… devoró todo el árbol. Carmen tenía mucha menos culpa que ella, ¿cómo culparla? Mari comenzaba a comprenderlo.
    
    Las manos de Carmen se unieron en el pecho acelerado de su hermana, subían y bajaban sus senos atorados por una inquietud en su interior que no cesaba. Sin embargo, con el abrazo de su hermana, con aquellos brazos rodeándola y proporcionándole una calidez casi maternal, su ansiedad tampoco aumentó.
    
    —No pasa nada, tranquila.
    
    La voz de su hermana le recordó a la casa de sus padres. Un susurro venido del pasado en noches que la joven Mari lloraba por cualquier desgracia que con ojos de adulta veían como nimiedades. Siempre había estado allí para ayudarla y ahora, cerca de la cincuentena, seguía a su lado.
    
    Abrió sus manos, con la marca de sus uñas bien nítida en su palma y agarró las manos de su hermana que seguían colgadas de su pecho. El beso que Carmen le dio en la mejilla la reconfortó, relajando un poco su corazón y sabiendo que todo tenía arreglo. El pasado es inamovible, pero el futuro está por ...
    ... escribir.
    
    —Perdóname, Mari.
    
    A Carmen una pequeña lágrima le brotó, no era mucho de llorar, pero ver a su hermana pequeña tan compungida pudo con ella. Para la mujer siempre había sido la enana de la familia, la jovencita que llegaba con las rodillas peladas de tanto jugar y que siempre tenía que merendar a su lado.
    
    —No, no. Yo lo siento, creo que hice una montaña demasiado grande.
    
    —Tenías tus motivos. Yo no sé ni cómo hubiera actuado, me hubiera vuelto loca. —de ambas bocas brotaba un aliento caliente aderezado de whisky— Me armé de valor para hablar contigo, sabía que lo necesitabas, pero no me atrevía. Si te apetece hablarlo o contarme algo… lo que sea, te escucho.
    
    Carmen se separó de su hermana, caminando con lentitud de nuevo a su silla, pero sin dejar de mirar a Mari que por lo menos parecía más tranquila.
    
    —No creo que pueda. De esa noche… lo recuerdo todo. Fue a oscuras, tal vez eso me movió a dar el último paso, al no ver quién era… —las palabras le resultaban tan extrañas…
    
    —¿Recuerdas cada detalle? —Mari asintió y se limpió los rastros de agua por su rostro.
    
    —Hace poco me parece que vi a Sergio mientras estaba en la tienda. Creía que lo tenía olvidado, o al menos aparcado en un rincón de mi mente, pero me volvió todo, lo reviví como si volviera a ese cuarto.
    
    —Ha pasado mucho tiempo desde que se fue…
    
    —No. —posó unos ojos todavía húmedos en los de su hermana— No digas que se fue… le eché de casa.
    
    El silencio volvió a ser completo. Entre ...
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