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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (16)
Fecha: 27/03/2024, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... ambas no se escuchaba nada, solo la respiración más acompasada de Mari que volvía a tener el corazón más tranquilo, aunque no descansado. —Deberíais hablarlo, o al menos sentaros en la misma habitación. —Me es tan complicado, creo que ya es una vergüenza absoluta, no sabría explicarlo. Primero me… bueno, lo hicimos, estuvo dentro de mí… y segundo le largué de casa. Me costaría mirarle a la cara. —Nadie tiene la culpa, Mari. —movió los dedos por el borde del vaso, aún seguía húmedo— Como mucho la culpable fui yo por empezar todo esto, nadie más. Sé que te sientes mal por lo que hiciste, fue un arrebato de celos y nada más, te entiendo a la perfección. Era cierto que la idea de que Sergio se acostara con otras mujeres Carmen la tenía muy clara, aun así, sentía en el interior, una picazón nacida en el vientre que era imposible de detener. Los celos son así, por mucho que no quieras que estén, siempre aparecen. —Carmen, —Mari se limpió la nariz con la manga del pijama— ¿está bien? —Sí… —su hermana no la miraba, apenas podía hablar sobre que su hijo no estuviera en casa— Por lo que me ha dicho, está en la universidad de maravilla. No te preocupes, que corro con todos los gastos. —Mierda… —Mari con las manos tapándose el rostro, se sintió más hundida. —No pasa nada. Entiéndelo como mi modo de compensar todo. Mari se levantó de la silla, cogiendo ambos vasos vacíos y llevándolos al fregadero. Apoyó las manos en la encimera, donde unos minutos atrás sentía ...
... tanta furia, ahora solo notaba desesperación. Sin embargo una luz se vislumbraba a lo lejos, debía arreglarlo con su hijo, no por nada en especial, solo… para volver a ser una madre. —No sé qué hacer… como hacerlo… —Mari, —Carmen se levantó y fue hasta donde la mujer. En la misma encimera posó su mano y entrelazó los dedos con los de su hermana— cuando puedas y estés preparada, háblalo con él. Decidir juntos que todo aquello pasó y ya. Pensar y hablar de qué queréis que pase en el futuro. Tener un sitio íntimo, sin miradas, solo vosotros y hablad. La mano de la mujer morena apretó la otra, sintiéndose de nuevo tan cerca como en aquellas pequeñas vacaciones. Mari sabía a qué se refería su hermana y estaba convencida de que la conversación se sucedería, sin embargo necesitaba tiempo. —Por mi parte —su hermana le cortó la meditación— cuando vuelva a casa, nada volverá a suceder, ¿me entiendes? No hacía falta decir que no volvería a tener relaciones con Sergio, aquello debía acabar, por el bien de la familia y ambas mujeres se abrazaron en un momento especial y totalmente improvisado. —De momento, vamos a dejarlo… —sugirió Carmen— ya retomaremos el tema, suficiente carga. Cuéntame que tal en ese nuevo trabajo tuyo. Ambas mujeres volvieron a la mesa, comenzando Mari a detallar con ilusión cada momento de su trabajo. No había olvidado su anterior conversación, pero prefería dejarla aparcada, su cuerpo había soportado ya demasiadas sensaciones. El tintineo de ...