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¡Preña a mamá, hijo, preña a mamá!
Fecha: 09/01/2025, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... el coño. Se quitó las bragas, flexionó las rodillas y se abrió de piernas. Sintió que alguien se metía en la cama y luego sintió una lengua lamer su coño. Supo que era Caridad por la colonia barata que usaba, encendió la luz, vio que estaba desnuda y le preguntó: -¡¿Cómo te has atrevido a violentar mi intimidad?! -La deseó, señora, deseó comerle el coño y que me lo coma. Tuve esa fantasía nada más verla. Rebeca bajó su tono de voz al decir: -También yo tengo fantasías, pero... Le volvió a lamer el coño. Rebeca estaba demasiado cachonda como para no aprovechase de la situación. Apagó la luz y le dijo: -Voy a dejar que tu fantasía se haga realidad, pero después de esta noche no te vuelvas a acercar a mí. Rebeca cerró los ojos y se abandonó al placer. La lengua de Caridad entró y salió de su vagina, al tiempo que sus manos pequeñas y suaves acariciaban las grandes tetas con areolas marrones y gordos pezones. Luego la lengua lamió sus labios vaginales, para acto seguido lamer suavemente el glande del clítoris, bajar lamiendo ambos labios, entrar salir de la vagina y bajar hasta el periné. Rebeca levantó el culo y la punta de la lengua, entró y salió de su ojete varias veces... Luego hizo el recorrido hacia arriba, lamiendo periné, entrando y saliendo de su coño..., pero después, al llegar al clítoris, ya no le lamió el glande con la punta de la lengua, sino que lo envolvió con ella y lo chupó. A Rebeca se le empezaron a calentar las plantas de los pies y ...
... un hormigueó subió por sus piernas. Dentro de su coño hubo una explosión y la invadió una inmensa sensación de placer, o sea, se corrió cómo una perra. Al acabar de correrse, Caridad, le lamió los jugos del coño y le dijo: -Gracias por la corrida que me ha dado, señora. Rebeca sintió cómo Caridad dejaba la cama y le dijo: -Acaba de cumplir tu fantasía. Caridad fue a saco. Le puso el coño en la boca y le dijo: -Mi coño es todo suyo, señora. Rebeca se encontró con un coño encharcado y con vida propia, ya que Caridad no paraba de mover el culo de atrás hacia delante y de delante hacia atrás para frotarlo contra la lengua. Rebeca le echó las manos a las tetas justo en el momento que su coño era lamido de nuevo. Encendió la luz y vio a su hijo desnudo y empalmado. -¡Hijo! Ricardo le dijo: -Yo también quiero mi fantasía. -¡Esto es de locos! -Será, pero como no cumplas mi fantasía le cuento a tus amigas lo de los gigolós y lo de Caridad. Rebeca se dio por vencida. Su hijo sabía demasiado. -¡Chantajista! -Calla, come, y deja comer. Rebeca comió y al rato Caridad se corrió. Al hacerlo le cogió la cara a su jefa con las dos manos, le llevó la boca al coño y se la llenó de jugos. -Toda para usted, señora, toda para usted. Al acabar, Caridad, se echó al lado de su jefa y la besó con lengua. Ricardo la cogió por la cintura, tiró hacia arriba y se la clavó en el coño de un trallazo. Rebeca exclamó: -¡Qué cabrón eres! -Di que te ...