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Aventuras y desventuras húmedas: Tercera etapa (1)
Fecha: 07/02/2025, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... vi eran todas las habitaciones así. Pero bueno, las camas son enormes. Mari había visto las fotos de la habitación, era una cama bastante grande, más que la que compartía con su marido, pero donde seguramente en una noche movida… por el sueño… se podrían encontrar. Lo que la mujer no sabía, era que junto a Carmen el joven había estado mirando hoteles y había decidido aquel a propósito. Parecía un lugar hecho para ir en pareja, aunque había habitaciones adyacentes para familias, la gran mayoría eran habitaciones con una única cama. Lo escogió sin dudar, sobre todo cuando su tía le comentó que le prestaría cierta parte del dinero, total a ella le sobraba o eso le dijo. Miró la foto de la cama por un largo rato mientras ambos seguían en la habitación de los abuelos. Si Carmen le hubiera estado mirando en ese momento hubiera visto el leve temblor en su espalda, puesto que se había imaginado yaciendo allí con su madre. —No importa. —Mari lo prefería así— ¿Qué más da? Total es una única noche, además, no será que no hemos dormido veces juntos… Ambos sonrieron con timidez, porque pensaban lo mismo. A Sergio la viva imagen de aquel maravilloso sueño que tuvo días atrás le vino a la mente, pero esta vez, en vez de la cocina de su casa, era en la cama de aquel hotel. Un leve picor le atravesó la entrepierna, dando pie a que su pene comenzara a engordar a mitad del viaje. Mari no estaba muy lejos de todo aquello. Cada vez que le venía ese calor nacido en sus intestinos, ...
... varias imágenes acudían a su mente y la primera, siempre era el bulto que vio en el jacuzzi de Carmen. Todo aquel poder embutido en una pequeña tela que con el paso del tiempo, llegó a odiar. Pero también le pasaba por su atorada mente, cuando le pilló en plena masturbación. Su imaginación con el paso del tiempo hizo que deformara un poco la realidad, dándole mayor longitud al terrible coloso que su hijo sostenía e incluso terminando mientras ella miraba escondida. Obviaba la gratificante masturbación que se provocó mientras su marido dormía a su lado, porque aquello fue un desliz… su conciencia se reía al oírlo. La mujer apretó las piernas y con la mano derecha de forma discreta se oprimió la sien para mantenerse cuerda. Sentía una punzada en el cráneo, una que ya iba conociendo sobre todo esta última semana, en la que se dio cuenta cuál era el detonante. Su mente todavía era reacia a dar rienda suelta a las perversiones que se imaginaba en su cabeza. De momento el muro de moralidad impuesto por toda persona seguía en pie, aunque en el caso de Mari estaba a punto de desmoronarse. Cada vez que se imaginaba ciertas situaciones con su hijo, era un martillazo a aquella última barrera que le hacía retumbar el cerebro. Solamente la vez de la masturbación había conseguido superarla, pero aquello era imaginación… ahora lo que su mente tramaba eran planes reales. El silencio les volvió a envolver. Dentro del coche la tensión se podía palpar, ni la música de la radio relajaba ...