1. Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (12)


    Fecha: 07/03/2025, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... escuchó como una voz dulce y acaramelada respondió al teléfono.
    
    —Hola. —muy bajito estiró la última vocal, Sergio apenas podía escucharla en tan poca distancia.
    
    Levantó su mano para decir adiós y Carol casi habiéndose olvidado de él, le lanzó unos cuantos besos con sus manos mientras se despedía nerviosa y con rapidez, sin dejar de sonreír.
    
    Obviamente, Sergio se imaginó quien podría ser, aunque no era de su incumbencia, seguramente su familia o tal vez alguien más íntimo. Sin embargo lo que si meditó fue acerca de esos comics que tenía en su balda, quizá sería una buena iniciación en su relación de amistad ayudarla a comprar los que le faltaban.
    
    Solo conocía a una persona que supiera de comics japoneses y lugares donde se vendían. Cogió el teléfono en su habitación, mientras Carol seguía pegada al móvil hablando con otra chica, Sergio llamó a su hermana.
    
    —¡Tato! ¿Qué tal estás? A ver cuando vienes que tengo ganas de verte.
    
    —Y yo, hermanita querida. Aunque de momento complicado, pero puedes venir aquí cuando quieras.
    
    —Lo tomo en cuenta… igual un día que quiera salir y no dormir en casa…
    
    —No me metas en tus complots de borracheras…
    
    Ambos rieron contentos con su nueva relación que parecía nunca acabar. Una maravilla.
    
    —Te llamaba por una cosa, tata. ¿Tú conoces un buen sitio para ir a comprar mangas?
    
    —¿Mangas? ¿Tú? No te he visto con ninguno en mi vida, ¿es que hay…?
    
    —Es para un amigo, no empieces. —ambos rieron tras los teléfonos. Sergio ...
    ... prefería encubrir la verdad para no dar mil explicaciones, al final Carol solo era su amiga y eso daría pie a errores. Conocía a Laura.
    
    —Aquí en el pueblo hay una librería muy buena y está especializada. El primero que compré lo hice allí y ahora… es un no parar.
    
    —¿Me puedes pasar la dirección?
    
    —Claro, cuando te cuelgue te mando. No está muy lejos de casa, a cinco minutos o así de donde trabaja ahora mamá.
    
    La punzada la sintió dura en el estómago, Sergio con su nueva vida y sobre todo con la irrupción de Carolina, se olvidó completamente de su progenitora y también de su grave problema. Pero este seguía allí, no se había ido, su madre y él todavía no se habían vuelto a hablar y por supuesto, así seguiría siendo hasta que alguno de los dos diera el primer paso. Esto último a Sergio le parecía imposible.
    
    La curiosidad le pudo, quería saber algo de ella, aunque fuera lo más pequeño y su hermana sería una buena espía en la casa.
    
    —¿Qué tal está? —no pudo reprimir un tono seco.
    
    —Bien, habla mucho del nuevo trabajo, todo el rato comentando lo bien que está. Aunque… —no hacía falta insistir, Laura se lo iba a contar— creo que está triste. Ella intenta sonreír y que todo esté bien, pero noto que desde que te fuiste tiene una cara más tristona. No quiero que te sientas mal, si has querido marcharte tendrás tus razones. Podrías venir un día o algo… Sí, sé que estás muy liado y que necesitas espacio, ya me lo has dicho, pero…
    
    —Laura, cariño. —a la joven le encantaba ...