Tu madre, nuestra puta (2)
Fecha: 27/03/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM
Autor: Relatador2022, Fuente: CuentoRelatos
... números. Alcanzamos a ver que se metía en el parking 5.
Vimos que había un parking para visitantes, que supusimos que estaba destinado a casos como este que no vinieran todos en el mismo coche. Aparcamos allí.
“Y ahora que, ¿tío?, le pregunté.
“Ni puta idea”, me contestó Pablo sin pestañear. “de todas formas déjame que haga una llamada, tengo un colega, que estuvo trabajando en un antro de estos una temporada. No sé si en este o en cual, pero quizás sepa si hay forma de entrar sin ser vistos”.
Yo flipaba. Si no acabábamos en el trullo poco le iba a faltar. Mientras, Pablo hablaba con el colega. Por las exclamaciones y las caras, me temía que le estuviera diciendo la forma de entrar. Y así era. Cuando al final colgó me dijo,
“Solucionado tío. Me ha dicho que él no trabajó aquí, pero todos tienen la misma construcción, que de hecho los construye la misma empresa. Que todas tienen un servicio de Pasa platos, que es una apertura en la pared cerrada con una puerta donde se sirven las bebidas o comidas que puedan pedir de las habitaciones. Dice que la puerta se abre desde dentro y desde fuera para poder dejar las bebidas. Que no son herméticas y que por lo tanto se oye lo que pasa dentro y que, si nos va el riesgo, también podemos abrirla una rendija para ver lo que está pasando en la habitación. Dice que, de hecho, así es como muchos paparazzis se enteran de las exclusivas. Dice que a estas horas es dificilísimo que alguien pida algo y que solo habrá un servicio ...
... de habitaciones, y que solo hay que andar pendiente de que ese no nos vea.”
“Genial”, le dije yo, ¿“y como entramos? ¿Llamamos al timbre?
“No, me ha dicho que hay unas trampillas por dónde sacan la basura que conducen a la cocina. Que entremos por ahí busquemos la escalera para subir, y miremos el número de habitación. Están puestos en el pasillo. Fácil.”
"Mira, Pablo, yo no voy a entrar ahí ni por todo el oro del mundo. Ni tú tampoco", dije.
"Qué no?, Ahora mismo entró", me contestó.
"Pues prepárate para volver a pata porque yo me voy de aquí”, le dije ya bastante cabreado.
"Haz lo que quieras", me dijo abriendo la puerta del coche con la intención de salir.
"A ver Pablo", le dije cogiéndole del brazo y reteniéndole en el coche. "Nosotros no sabemos hacer esto. Como nos pille acabamos en la cárcel acusados de allanamiento de morada, de atentar contra la intimidad, y no sé cuántas cosas más. ¿Y todo para qué?, Ya sabemos que se prostituye, vamos a “pillar cacho” y listo"
“Tío, yo no me voy de aquí, sin saber con cuantos tíos esta, y si alguno es el marido”, dijo Pablo.
“Joder te ha dado a ti fuerte con el marido. Pues ya te he dicho, yo me piro. Apáñatelas tu solo”, le contesté arrancando el coche.
“Haz lo que te salga de los huevos. Ya me buscaré la vida”, dijo abriendo la puerta y saliendo del coche.
Sin duda aquello era el final de una bonita amistad, pero yo no estaba por la labor de jugármela por nada. Aunque…..
“Espera Pablo, acabo de ...