1. Infiel por mi culpa. Puta por obligación (17)


    Fecha: 13/06/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... hablándole con suavidad, de pie frente a él– o para ser más sincera, gritando la letra de aquella canción pegajosa, dando vueltas y riendo sin descanso como un par de adolescentes emocionadas tras conseguir el permiso de sus padres para su primera cita con el muchacho que les movía el piso. Y amparadas después en la oscuridad del cinema, dejar que otras manos con bastante torpeza, te acariciaran lo que mamá ya había advertido no dejarte tocar, disfrutando de aquellas novedosas sensaciones, con nerviosa inocencia. K-Mena aparcando su mística timidez y por mi parte, alejándome del cansón acoso de José Ignacio.
    
    —Diana y Carlos igualmente bailaban emocionados, bañados en sudor, apretados a nuestro lado por la cantidad de parejas que había en la pista. Entretanto, sentados en el reservado, ellos dos nos miraban. Uno de ellos por supuesto muy extrañado, haciendo mala cara al verse excluido sin dejarle formar parte de nuestra peculiar diversión. Y el otro… Bueno, en sus pequeños ojos grises vi un haz intenso y tan extraño como su brillosa cabeza calva, a pesar de la penumbra que rodeaba la mesa donde estaba acomodado, que me sacó de onda.
    
    — ¿Solo a ti o de igual forma miraba a tu compañera? —Descolgando los brazos, para luego llevarlos hacia la espalda y tomándose uno de ellos con la mano del otro, me pregunta mi esposo con un tono de voz más calmo.
    
    —Una mirada dirigida a únicamente a mí. De eso estuve muy segura. Perniciosa y diferente de la acostumbrada. Propia de un ...
    ... enfermo desquiciado y acompañada de una prolongada sonrisa diabólica. Con el infaltable «Bon Bon Bum» de fresa recién chupado, sostenido entre el pulgar y el índice a un palmo de su boca, fijándose demasiado en los movimientos de mi cuerpo. —Le respondo mirándolo por el rabillo del ojo, mientras busco dentro de mi bolso, el móvil para revisar si tengo algún mensaje o una llamada de Iryna, pero nada.
    
    — ¿No estarías confundida y Eduardo solamente vigilaba tu comportamiento? —Nuevamente me pregunta Camilo, acercándose lentamente hasta la banca de madera.
    
    —No cielo, estuve muy segura de ello y lo confirmé algunos días después. —Entonces mi esposo toma la botella de ron y la destapa, pero ahora no lo sirve en el vaso de cartón sino que bebe directamente de ella.
    
    Iluminado a medias su rostro por la pálida luz del farol ubicado tras su espalda, con su mirada inquieta me busca y al hallarme, su brazo se extiende para entregármela. Yo la recibo por supuesto agradecida, a pesar que me duele profundamente ver su mirada perdida pero antes de dar el sorbo, estimo por el bajo peso, que ya es poco lo que nos resta para terminarla.
    
    ¡Mierda! Y a mí que me falta tanto por decir, por aclararle y por revivir.
    
    —Carlos nos preguntó que si pedíamos la otra jirafa de cerveza y K-Mena se opuso a aquella propuesta aduciendo que ya estaba cansada de los pies y me dijo al oído que si la acompañaba hasta el hotel. Así que las dos nos despedimos pero Diana, algo resignada, también se colocó de ...
«12...8910...15»