-
Infiel por mi culpa. Puta por obligación (17)
Fecha: 13/06/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos
... respondió desafiante. — ¡Jajaja! Como dice mi marido: ¡Ya quisieras y hasta brincos dieras! Pero no querido, aunque les digas a todos en la oficina que por mi vestuario soy una insípida y simplona maestra de escuela, ahora mismo no tengo ganas de enseñarte como se debe besar a una mujer. ¡Ni más faltaba! —La mano de K-Mena se posó sobre mi hombro, solicitando que me calmara. —Su marido ni le dará a usted bien por ese culo, y ahora viene a dárselas de experimentada. A ver, muéstreme cómo es que besa. ¡Sabionda profesora! —Me retó, mi vida. —Y claro, ofendida le aceptaste el desafío. ¿O no? —Conociéndome como soy, Camilo acierta otra vez. — ¡Pues obvio! Ya sabes como soy de orgullosa y cuando me buscan, pues me encuentran. ¡Solo debía elegir hacerlo con alguien! Pero… ¿Con quién? — ¡No me vas a decir que te besuqueaste con Carlos! —Me dice Camilo, llevándose la mano al frente de sus ojos, oprimiéndose los lagrimales con las yemas de sus dedos, bastante asqueado. —Lo pensé de primeras, obviamente. Pero de solo imaginármelo baboseándome por todo lado, sentí repugnancia. ¡No, con él no! Estaba la posibilidad de hacerlo con Diana, pero con ella sería muy fácil, muy «light». Necesitaba impresionarlo, así que opté por K-Mena. —Y Camilo abre demasiado sus ojitos, entre sorprendido y asustado de lo que pudo ocurrir y por lo que tendrá que escuchar. —Que por qué con ella, te estarás preguntando, ¿no es así? Pues muy fácil cielo. Por la amistosa cercanía que mantenía él con la novia de su mejor amigo, y a quien tanto protegía de los demás. Sería más escabroso para él y más interesante para mí. ¡Pervertir un poco su inocencia, manchando el inmaculado rosa de sus labios, con el color rojo pasión de mi pintalabios! —Vamos flaquis, demostrémosle a este caballero, como es que una mujer da un verdadero beso cuando se tienen muchas ganas. —Mirándola emocionada se lo solté sin anestesia. — ¿Quién? ¿Yo? —Me respondió K-Mena, señalándose con dos dedos su pecho.