1. Infiel por mi culpa. Puta por obligación (17)


    Fecha: 13/06/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... llamar, no mencionaste que habías terminado la noche de fiesta con tus compañeros y obviamente con ese malparido «siete mujeres». —Me contesta bastante enfadado.
    
    —Bueno puede que tengas razón, –intento explicarle– pero es que yo en esos momentos tenía el pulso acelerado y desordenadas mis ideas. Dicha y entusiasmo, unos segundos antes de sentarme al borde de la cama para llamarte. Angustia y arrepentimiento, al escuchar tu voz cuando respondiste mi llamada.
    
    —Todo mezclado a la vez, pues acababa de terminarlo de manera precipitada y de iniciar nuestra conversación intentando mantener la compostura. Lo había echado de la habitación unos minutos antes y para completar, tanto Diana como K-Mena ya se encontraban golpeando con insistencia la puerta. —Camilo se agarra la gorra por la visera y la gira nuevamente, ya con bastante cansancio. Brilla su frente por el sudor. Causado por mí relato o, ¿por su angustia?
    
    —Me sentía terriblemente nerviosa al escuchar tu voz adormecida y con la euforia de aquellas dos compañeras de habitación, algo alicoradas, molestándome y yo sin saber cómo hablarte, mientras les hacía señas a ese par de locas para que se callaran. Con inquietud me planteaba si valía la pena haber puesto en riesgo mi matrimonio por lo sucedido. Tu preguntabas y yo apenas si te ponía atención pues me encontraba muy confundida, ya que «la mojigata», había logrado que… ¡Pufff! Mejor déjame terminar de explicarte la situación por favor, y hallaras la respuesta. —Le digo ...
    ... y también me pongo en pie, pero para acercarme hasta la caneca y depositar allí la ceniza del cigarrillo.
    
    Uno, dos, tres y cuatro pasos son suficientes, pero percibo al darlos un temblorcito en mis muslos y algo agitada mi respiración. Me demoro en voltearme, pues no hallo aún la fortaleza necesaria para mirarle a la cara y contárselo sin que sufra demasiado y que al hacerlo… ¡No me deteste más de la cuenta!
    
    —No sabíamos bailar bien esa música, –pienso que quizás sea la forma más suave de llevarlo al punto– y saltábamos las dos como un par de focas, haciendo el show en un Seaquarium. Sobre sus cabellos semi ondulados y, por supuesto sobre los míos tan lacios y tan negros, se reflejaban con intermitencia los destellos de las luces estroboscópicas de la pista de baile, al mover nuestras cabezas de un lado para el otro, dando pequeños saltos hacia adelante y para atrás; a un lado y luego al otro, moviendo los hombros sin soltar mis manos de las suyas.
    
    Camilo se cruza de brazos, inclina la cabeza y su mirada se dirige hacia el suelo como si con las rectangulares formas de los adoquines, buscara acomodar las irregulares fichas de mis acciones en su mente, registrándolo todo y, especialmente el ambiente nocturno y festivo que disfrutamos, visualizando sin querer, los eventos que le estoy relatando. Da un pequeño paso a su izquierda y luego se devuelve a la derecha, –en silencio y pensativo– como si allí hubiese estado presente también él.
    
    —K-Mena y yo cantando, –prosigo ...
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