1. Infiel por mi culpa. Puta por obligación (9)


    Fecha: 25/06/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... a buscar respuestas? —Le pregunto a Camilo sin mirarlo, mientras rasgo el celofán del empaque de mis cigarrillos. —Sigue mudo y le hablo.
    
    —Fue la tercera vez que me acosté con él. —Recordando, hablo en voz alta.
    
    — ¿¡Qué!? ¿De qué estás hablando, Melissa?
    
    —El día anterior, le había prometido un premio si se comportaba como un caballero con K-mena. Si rechazaba las estúpidas intenciones de mi amiga. No era exactamente con lo que él pretendía que le recompensara su «fidelidad». —Y entrecomillo con los dedos de ambas manos, la última palabra. Camilo aprieta la mandíbula con fuerza, y se acomoda sobre el hombro izquierdo, el ancho tejido de la correa de su mochila.
    
    — ¡Él quería darme por el culo! Al igual que tú y que muchos hombres más. Le encantaba la forma de durazno de mis nalgas, la textura suave y su dureza. Y deliraba con la idea de poder metérmelo por atrás, sobre todo por la fascinación que le causó saber que yo era virgen por allí. ¡Quería ser el primero y el único! Cuando le entregué en sus manos ese carrito, aunque no se alegró del todo, si pude observar en el verde oliva de sus ojos, ese brillo de felicidad que colocan los niños cuando reciben su regalo. —Llevo el enrollado tabaco a mi boca y luego de medio lado, elevo mi rostro para mirar a Camilo y preguntarle…
    
    — ¿Y mi encendedor? —Me pregunta, levantando el negro marco de sus lentes.
    
    —Lo tienes en tu otra mano. –Y Mariana se ríe de su torpeza. –Creo que los dos necesitamos hablar… Yo… Necesito ...
    ... saber la verdad. —Reúno el valor suficiente y se lo digo, tal cual Kayra y Rodrigo me dijeron.
    
    —Me parece bien, si quieres vamos andando y hablamos. —Le respondo mientras acerco la llama de mi encendedor al extremo del cigarrillo. Y como no me dice nada, pues lo amenazo.
    
    —Te lo voy a contar todo, con pelos y señales. Si ya me estas odiando, quiero que sepas bien como pasó, a pesar de que te va a doler como un putas… ¡Para que me aborrezcas bien!
    
    —De acuerdo. Uhum, me parece excelente. —Le respondo un poco sorprendido por su cambio repentino de actitud o… ¿Personalidad?
    
    — ¿Y esa mochila? —Se me hace raro verlo así, con ese bolso de tela marrón y beige, que le llega a la cintura. Mi esposo me tiende su mano, la tomo para levantarme y echar a andar.
    
    —Hummm… ¿Esta? Me la regaló Maureen al mes de llegar, cuando me acompañó a comprar los víveres. —Le respondo con naturalidad.
    
    — ¡Ahh caray! Está bien bonita. ¿Es Wayuu? —Pregunto para distensionar un poco el ambiente tras haberle expuesto aquel recuerdo, que con seguridad le supo a hiel.
    
    —Sí. Es artesanía original. Y… ¿Cuántas veces, Melissa? ¿Muchas? —Aunque me duela, tengo la necesidad de saberlo. ¡Masoquista que es uno!
    
    —Varias, sí. No tantas como te imaginas ni como él ansiaba. Si por Nacho fuera, nos la pasaríamos culeando dia y noche, donde fuera. Te diré que lo hice con él, las veces suficientes. ¡Las necesarias! —Si su intención es restregarme la traición, pues yo no me voy a amilanar por eso. ¡Del ...