1. Infiel por mi culpa. Puta por obligación (9)


    Fecha: 25/06/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... —Le pregunto, pero ella primero gira levemente su cabeza hacia la izquierda, luego se le forma una H en la mitad de su frente, justo encima de la nariz e inquisidora, aguza su mirada como intuyendo hacia donde van mis palabras.
    
    —Maureen salió hace rato, acompañada por ese par de inmorales caprichosos. Pero si no se encuentran por ahí, con gusto se lo diré. Siempre será bien recibida en esta casa. El señor William la extrañará tambien. Y por el joven Camilo… ¡Descuide que entre todos lo cuidaremos bien!
    
    —Gracias por todo, Dushi querida. ¡Dios te bendiga! —Con esas palabras me despido y aunque espero que Kayra me escolte hasta la salida, no lo hace y se da la vuelta para dirigirse hacia la cocina. Me enfrento de nuevo al sol de estas tardes, protegida por mi sombrero y la oscuridad de mis lentes.
    
    Abro la puerta de madera y tras de mí se queda mi marido y yo sin él, mi felicidad sin la suya y de paso le incumplo la promesa a nuestro pequeño hijo. ¿Qué le diré cuando me vea llegar sola, sin su amado papito agarrado de la oreja?
    
    ***
    
    Sumido en los dolorosos recuerdos que me dejó Mariana, con las manos tapando mis oídos intentando no escuchar mis pensamientos, escucho de nuevo algo afónicos los golpes en la madera del marco de mi puerta…
    
    — ¿Joven Camilo? ¿Podría intercambiar con usted, algunas palabras?
    
    —Por supuesto. Claro que sí, desde que no sea algo que tenga que ver con ella. Ya se marchó y espero que no vuelva.
    
    —No se mienta y mejor muérdase esa ...
    ... lengua, mi niño. No desee para usted un mal que después con el tiempo, no lo podrá reparar. La señora Melissa se va a ir de nuevo sola y lastimada. Y usted aquí se va a quedar con más nubes negras, que con su cielo despejado. Creo mi niño que es mejor salir de estas cuatro paredes de madera y se dé prisa para buscarla, no vaya a ser que su mujer cometa alguna locura. Se ha ido con el corazón en el puño, sin conseguir lo que vino a buscar.
    
    —Pero Kayra, si yo no hice nada. —Le comento levantándome del sofá y ella me responde con su caribeña sabiduría…
    
    —Precisamente mi niño, bien lo dice su alma buena. ¿Va a dejarla ir, sin hacer lo que al abandonarla, tuvo que hacer primero? Usted debió preguntarle con la razón y ella responderle desde el corazón. Usted escucharla desde el comienzo y luego mi niño, decirle al final lo que sentía. Y ella, y de eso estoy muy segura joven Camilo, con resignación le iba a oír, acatando su parecer. —Mi negra hermosa se acerca, con sus manos carrasposas y trabajadoras me acaricia las mejillas, limpiando con sus blancas palmas mis cristalinas lágrimas.
    
    —Es usted un hombre bueno, inteligente y servicial. –Continúa hablándome cariñosa. – ¡Amoroso con su hijo, con su mujer y los amigos! No es menos hombre que ningún otro, mucho menos de ese aparecido amante. ¡Valórese! Y no tenga miedo de perderla, mi niño, porque en sus ojos azules acabo de ver la tristeza que le produce alejarse de usted, y no es más que la clara señal de que el hombre que ella ama ...
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