-
Una herencia inesperada I
Fecha: 13/09/2025, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... comento – Espero que esté en el gimnasio machacándose y no en su habitación evocando las fotografías y “machacándose”. -Que burra eres, si somos sus hermanas. Vamos a buscarle y nos acercamos al supermercado más cercano y vemos que comprar. – Esther busco en su móvil el más cercano y tras la consulta comento: - Hay uno a doce minutos en coche desde aquí. Entraron en la casa y se dirigieron al gimnasio comprobando que allí no estaba Mel, y empezaron a recorrer la casa buscándolo, primero en la planta baja donde estaba la cocina, dos baños y un gran salón. Luego subieron a la primera planta donde estaban las cinco habitaciones con las fotografías y dos salones, y al no encontrarlo empezaron a llamarlo a gritos. Entonces él se asomó a la escalera en la segunda planta y les dijo: -Estaba mirando que habitación me quedo para mí. Desde esta planta hay mejores vistas y mucha más luz que necesito para pintar. -¿Cómo para pintar? – pregunto Ana con extrañeza - ¿Qué pintas? -Pues en los ratos que no entreno me dedico a pintar, es mi gran afición y pinto retratos. Tengo unos bocetos en el coche, si quieres te los enseño luego. -Pues tenemos que ir a surtir de suministros la despensa, que parece que vamos a tener que encerrarnos aquí un tiempo. – Le comento Esther mientras Ana le enseñaba el mensaje de Yoli – Nos tienes que llevar al super en tu coche y a la vuelta cuando coloquemos todo nos enseñas tus bocetos. A mí me tienes muy intrigada pues te creía un musculito ...
... insensible y no un bucólico artista. ¿Y a quien has dibujado si puede saberse? -Pues principalmente a compañeras del C.A.R. Pero solo son bocetos inacabados. – Contesto Mel mientras los tres se dirigían a la cochera – A todas menos a una parece que les gusto. -¿Y a esa una porque no? – le interrogo Esther – ¿No le gusto como la pintaste? -No es eso, me dijo que estaba muy bien, pero que era un cerdo. – explico Mel – No le gusto que habiendo posado en bañador la dibujase desnuda. -No me dirás que las pintaste en bolas. – le pregunto Ana mirándole con extrañeza – Bueno, no me contestes, ya veremos los bocetos de camino al super. Llegaron al garaje y Mel empezó a sacar bolsas de los asientos traseros de su Golf y las deposito en el suelo, luego hizo lo mismo con las cosas que tenía en el maletero entregándole una carpeta a Ana y comento: -Este coche no es muy grande y habrá que ver lo que compramos, porque el maletero es muy pequeño. -Tampoco vamos a comprar grandes cantidades, lo imprescindible de momento, cosas para limpiar, leche, aceite, bandejas de carne embutidos y sobre todo latas, muchas latas de garbanzos, judías, etc. – dijo Esther – si nos confinan tendremos que tener cosas que no sean perecederas. -Sube tu delante con Mel – dijo Ana – Y a mi déjame que vaya viendo los bocetos. -No te rías demasiado. – le dijo Mel – Quiero que sepáis que pintar es mi gran afición, más aún, diría que mi gran pasión. Se coloco Ana en la parte trasera y Esther ...