1. Mi esposa me puso los cuernos con dos vendedores ambulantes


    Fecha: 10/10/2025, Categorías: Infidelidad Autor: Fornicatorix, Fuente: CuentoRelatos

    ... me duché y me puse a ver la tele un rato. Se empezó a hacer tarde y comencé a preocuparme por Silvia. Cuando estaba a punto de salir a buscarla, llegó al apartamento llorando. Traté de calmarla y consolarla y le pregunté que qué le había ocurrido. Ella lo único que hacía era pedirme perdón. Por fin se tranquilizó un poco y entonces me dijo:
    
    –Tengo que contarte algo. Espero que me puedas perdonar. Por favor, no te enfades conmigo.
    
    A partir de ahí me contó lo que le había ocurrido:
    
    –Cuando te fuiste, estuve pensando en lo que me habías dicho tantas veces de que mostrase mi cuerpo como algo normal, pues así también desaparecerían mis inseguridades. Comprendí por fin que tenías razón, así que se me antojó dar un paseo por la playa antes de volver al apartamento , pero decidí quitarme la parte superior del bikini y hacer topless por primera vez en mi vida. Quedaba ya muy poca gente en la playa, pero quería comprobar si los hombres, como tú me has dicho siempre, se sentirían atraídos por mi cuerpo semidesnudo y me mirarían los senos. Tengo que reconocer que tenías razón: los hombres con los que me crucé durante el paseo clavaban sus ojos en mis pechos, algunos con disimulo, otros de forma descarada. La verdad es que me sentí halagada que hombres de todas las edades e incluso chicos jóvenes mostraran interés y deseo por mi cuerpo.
    
    Al acabar el paseo estaba algo acalorada y sudorosa, así que decidí darme un baño antes de abandonar la playa. Aproveché que en la zona ...
    ... donde habíamos pasado la tarde ya no quedaba nadie y me di un baño, pero esta vez completamente desnuda. Quería experimentar la sensación de bañarme en el mar sin nada de ropa. Me quité la braguita del bikini, la metí en la mochila y me bañé durante unos minutos. Después salí del agua y me quedé unos minutos en la orilla, dejando que mi cuerpo desnudo se secara con la brisa del mar.
    
    Entonces vi que por la izquierda se acercaban dos vendedores ambulantes, el segundo de ellos unos 100 metros detrás del primero. Supongo que habrían finalizado su jornada de venta en la playa y se disponían a salir de ella por el acceso que había detrás de mí. Ya no me importaba que me vieran en topless, pero no quería que me viesen completamente desnuda, así que me acerqué a la mochila y me puse la braga del bikini.
    
    El primero de los vendedores no tardó en llegar a mi altura. Era un marroquí de unos 50 años. Se detuvo delante de mí y me empezó a enseñar los vestidos que traía por si le compraba alguno. En un castellano más o menos correcto me dijo:
    
    –¿Quieres comprar alguno?
    
    No sé lo que me ocurrió, pero la situación de estar allí en topless delante de ese desconocido me excitó, más todavía al darme cuenta de que el vendedor no dejaba de mirarme las tetas. Entonces, en lugar de decirle que no quería nada, le comenté que me gustaría probarme alguno de los vestidos. Mientras me los iba probando, el vendedor estaba allí delante sin quitarme los ojos de los senos: estaba disfrutando y en su ...
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