1. Mamá follando desnuda en la playa


    Fecha: 16/10/2025, Categorías: Incesto Autor: elquefolla, Fuente: TodoRelatos

    ... vergüenza. Era de donde yo hacía unos dieciocho años había salido. Era como profanar un templo sagrado, pero la desagradable sensación desapareció cuando “el polla gorda” acercándose a ella, pasó sus brazos bajo sus muslos y espalda y la levantó en brazos del agua. Inmediatamente ella se cogió con sus brazos al cuello de él, y, plantados frente a mí, pude observar una vez más lo requetebuena que estaba mi madre y lo morboso y excitante me resultaba verla completamente desnuda, toda tetas y muslos, en brazos de un hombre que no era su marido, que no era mi padre.
    
    ·¿A que está buena?
    
    Me preguntó sonriendo “el polla gorda” y yo respondí también sonriendo:
    
    ·Por supuesto. Muy buena.
    
    Fue mi madre la que, abriendo los ojos, me miró muy seria y me dijo:
    
    ·No se lo digas a tu padre. Esto es un secreto entre tú y yo.
    
    ·Por supuesto, pero los secretos se pagan.
    
    La respondí, imaginándomela en mis brazos, follándomela, magreándomela los muslos, el culo y las tetas.
    
    Tragando saliva no se atrevió mi madre a responderme, porque ya sabía el precio, y fue “el polla gorda” el que respondió por ella.
    
    ·No tengas ninguna duda. Pagará con creces.
    
    Y, dándome la espalda, empezó a caminar hacia la orilla, llevando en brazos a mi madre completamente desnuda.
    
    Al llegar a la orilla un par de mujeres de unos cincuenta y tantos años se acercaron a ellos. Me resultaron incómodamente familiares, porque seguro que los había visto en otro lugar y, por supuesto, con más ropa. De ...
    ... pronto me di cuenta de quienes eran. ¡Eran dos vecinas chismosas de nuestra casa de la ciudad!
    
    Completamente desnudo el polla gorda, cargando en brazos con mi madre, se detuvo frente a las dos mujeres que, dirigiéndose a mi madre, una la preguntó:
    
    ·¡Rosita! ¿Eres tú?
    
    Abriendo perezosamente los ojos mi madre dirigió su mirada a las dos mujeres y, al darse cuenta de quienes eran, se puso colorada como un tomate y balbuceó:
    
    ·¡No … no es lo que parece!
    
    La respuesta alegró la cara a las dos chismosas, y la que la había preguntado, dijo triunfante:
    
    ·¡Ya sabía que eras tú nada más ver como te arrancaban la ropa estos mozos tan … bien dotado, pero la Angus decía que no, que no y que no! Y yo la dije “Pues vamos a verlo” y ya ves que yo he acertado.
    
    Tras una breve pausa en la que nadie dijo nada, la chismosa continuó:
    
    ·¡Ya veo lo bien que te lo pasas sin tu marido, que no estás sola sino con estos … buenos mozos!
    
    Dijo esto último mirando la enorme verga que le colgaba a “el polla gorda”, más que la mía más pequeña y manejable.
    
    Al escucharla el tipo dejó a mi madre de pie en el suelo, frente a las dos chismosas que, excitadas y muy sonrientes, recorrieron con sus miradas los evidentes encantos de mi madre que, torpemente, se los intentó cubrir cruzando un brazo sobre sus tetas y colocando una mano sobre su entrepierna.
    
    ·¡Es que … me estaba ahogando y … me han salvado!
    
    Balbuceó mi madre una más aun torpe excusa.
    
    ·¡Ya.. ya… y además perdiste tu ropa ...
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