-
Qué iba a saber yo (6) Sin saber por qué
Fecha: 24/10/2025, Categorías: Gays Autor: Bartowski, Fuente: TodoRelatos
... otra carcajada y me hizo un gesto con la cabeza para que saliera. Me levanté con las piernas temblorosas. Todavía sentía la humedad entre mis nalgas, restos de lo que no llegó a pasar. —¿Qué haces, tío? —le solté en cuanto salimos al pasillo. Él rió por lo bajo. —¿Tú qué crees? Terminar lo que hemos empezado. No sabes el dolor de huevos que tengo —y se palpó el paquete por encima del pantalón. —¿Y crees que a mí no me duelen? También tengo huevos, ¿sabes? Le contesté ya molesto. Apretó los dientes, conteniéndose, y abrió una de las aulas vacías. —Pasa, anda… Aprovechó el momento para darme un cachetazo cariñoso en la nalga al entrar. —Oye, Henry… en serio. Este examen es importante. Él me ignoró y se abalanzó sobre mí, rodeándome la cadera con los brazos. —Ya lo sé, Zacky —contestó con voz suave, calmada. Aprovechó la posición para restregar su paquete contra mi vientre. Por la diferencia de altura, quedaba justo más arriba. —Dime que no lo estás deseando tanto como yo… —pegó su frente a la mía, soltó un suspiro—. Vamos, dímelo —me desafió. Bajó una mano a mi glúteo y lo apretó con fuerza. Me estremecí. Coloqué mis manos entre nosotros, por inercia. —Claro que quiero, Henry… —musité, desviando la mirada. Él me tomó la barbilla y alzó mi cara. —Entonces no tengas miedo, Zacky. —Pero… Me calló con un beso tierno. Calmado. Disfrutando del roce de nuestros labios. Luego se apartó y se sentó sobre una mesa. —Te ayudaré ...
... con el examen para que termines antes. Así aprovechamos el tiempo para… —se acarició el paquete por encima del pantalón. —No, Henry. No. Me senté en la silla de al lado. —No quiero que me ayudes. —¿Por qué? ¿Qué tiene este examen de especial? No son ni los finales… —Porque… Me quedé en silencio. No sabía qué responder. —¿Porque qué? —insistió. Y sin pensar, le solté: —Porque no quiero defraudar a John. Quiero demostrarle que he estudiado. Henry se cruzó de brazos. Soltó un bufido. —Ya, claro. Pues deja que te ayude y así lo verá igual. —No —dije sin dudar—. Quiero hacerlo yo mismo. Si te pido ayuda, lo estaré engañando. Lo miré con los ojos brillantes, a punto de romperme. No entendía por qué me afectaba tanto. No sabía por qué era tan importante para mí no traicionar la confianza de John. Pero lo era. Henry no lo entendería. Nunca lo ha hecho. Y nunca ha demostrado interesarse por mí más allá del sexo. Ni siquiera ahora. —¿Y desde cuándo te importa engañar a un profesor? ¿Eh? —soltó con escepticismo. —Oye… no insistas, por favor —dije con un hilo de voz, bajando la mirada. Me sentía atosigado. Bajó de la mesa y se acercó. Me agarró de los hombros y me giró hacia él. —Mírame, Zack —dijo, sonriendo con arrogancia—. Yo te aprobé aquel examen gracias a la mamada. Esa frase me dolió. Aun así, siguió hablando. —¿Por qué no se la chupas también a John? Seguro que desde lo de su mujer no se la ha chupado nadie. Se estaba ...