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Capítulo VIII. Vergüenza y deseo
Fecha: 10/11/2025, Categorías: Gays Autor: Jordi97, Fuente: TodoRelatos
... llenos de deseo. —Iván... —susurró, su voz grave y seductora—. Desde que te vi en esa cafetería, no he podido dejar de pensar en ti.Iván tragó saliva, su corazón latiendo salvajemente en su pecho. —Yo también he pensado en ti —admitió, su voz temblando ligeramente.Gabriel se inclinó más cerca, sus labios a apenas unos centímetros de los de Iván. —¿Puedo besarte? —susurró.Iván asintió, cerrando los ojos mientras Gabriel presionaba sus labios contra los suyos en un beso profundo y apasionado. Sus brazos se envolvieron alrededor del otro, acercándolos aún más. El beso se volvió más intenso, sus lenguas entrelazándose en una danza erótica. Las manos de Gabriel exploraron el cuerpo de Iván, acariciando y apretando suavemente. Iván gimió en la boca de Gabriel, su deseo creciendo con cada toque. Finalmente, se separaron para respirar, jadeando suavemente. Gabriel miró a Iván con ojos llenos de lujuria. —Quiero hacerte mío —susurró con voz ronca—. Aquí y ahora. Iván asintió, su propio deseo igualando el de Gabriel.Se pusieron de pie y se dirigieron a un lugar más privado del parque, ocultos detrás de unos arbustos. Una vez ocultos de miradas indiscretas, Gabriel empujó a Iván contra un árbol, besándolo apasionadamente mientras sus manos trabajaban para desabrochar los pantalones del otro. Iván gimió en su boca, su erección palpitando con anticipación.Gabriel se arrodilló y bajó los pantalones de Iván, liberando su miembro duro. Lo miró con ojos ...
... hambrientos antes de tomar la punta en su boca, chupando suavemente. Iván jadeó, sus manos volando a la cabeza de Gabriel para mantenerlo en su lugar.Gabriel lo tomó más profundo, su lengua girando alrededor del eje de Iván mientras lo chupaba con entusiasmo. Iván se retorció contra el árbol, perdido en el placer que Gabriel le estaba dando. Después de unos minutos de deliciosa tortura, Gabriel se puso de pie y guió a Iván para que se diera la vuelta. Presionó su pecho contra la espalda de Iván, su aliento caliente en su oído. —Voy a follarte ahora —susurró, su voz grave y llena de deseo. Iván asintió, empujando su trasero hacia atrás contra la erección de Gabriel. Escuchó el sonido de una cremallera bajando y luego sintió la punta del miembro de Gabriel presionando contra su entrada.Gabriel empujó lentamente, llenando a Iván centímetro a centímetro. Ambos gimieron cuando finalmente estuvo completamente dentro. Se quedaron quietos por un momento, disfrutando de la sensación antes de que Gabriel comenzara a moverse. Gabriel estableció un ritmo constante, sus caderas chocando contra el trasero de Iván mientras lo follaba profundamente. Iván empujó hacia atrás, encontrándose con cada embestida. Los sonidos de piel contra piel y sus gemidos llenaban el aire nocturno. —Iván...te sientes increíble —gruñó Gabriel, su voz tensa por la lujuria. Una de sus manos se deslizó alrededor de la cadera de Iván para acariciar su miembro erecto al ritmo de sus empujes. Iván gimió más ...