1. Capítulo VIII. Vergüenza y deseo


    Fecha: 10/11/2025, Categorías: Gays Autor: Jordi97, Fuente: TodoRelatos

    ... cuerpo de Iván, usando su boca, sus manos y su lengua para llevarlo al borde del éxtasis una y otra vez. Cuando finalmente se deslizó dentro de él, fue lento y profundo, haciendo el amor con una intensidad emocional que dejó a ambos sin aliento.Iván envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Gabriel, acercándolo más mientras se movían juntos en perfecta armonía.
    
    El ritmo de sus cuerpos se volvió más frenético, la pasión y el deseo alcanzando nuevas alturas. Gabriel susurró palabras de amor y adoración al oído de Iván mientras lo llenaba una y otra vez. Iván se aferró a él, perdido en el placer y la emoción del momento.Finalmente, con gritos ahogados y cuerpos temblorosos, llegaron al clímax juntos. Se abrazaron fuerte, jadeando y sudando mientras las olas de placer los recorrían.Después, se acurrucaron juntos bajo las sábanas, sus cuerpos aún entrelazados. Gabriel acarició suavemente el cabello de Iván mientras le besaba la frente
    
    —Te amo —susurró contra su piel.—Te amo tanto que duele.Iván sonrió somnoliento, su corazón lleno a reventar.
    
    —Iván... —susurró Gabriel, su voz llena de emoción.—Quiero estar contigo.No solo esta noche, sino siempre. Quiero construir una vida juntos, compartir nuestros días y nuestras noches. Quiero ser tu compañero, tu ...
    ... amante, tu amigo.¿Me aceptarás?Iván abrió los ojos, sorprendido pero feliz.Miró a Gabriel, viendo el amor y la esperanza en su rostro. Su corazón se hinchó de alegría.
    
    —Sí —respondió sin dudar—. Sí, quiero estar contigo. Quiero construir esa vida juntos.Gabrielsonrió ampliamente, sus ojos brillando con lágrimas de felicidad. Sebesaron suavemente, sellando su promesa mutua.Ivan se acurrucó más cerca de Gabriel, sintiéndose seguro y amado en sus brazos. Sabía que habían encontrado algo especial, algo que valía la pena luchar y trabajar por toda la vida.
    
    En llegar a casa, se sentó frente al portátil. No para buscar nada, ni para distraerse. Solo para escribir. Esta vez no sobre lo que sentía, sino sobre lo que había vivido. Inventó nombres, cambió lugares, pero todo era real. Lo transformó en cuento, en ficción. Escribía como si estuviera hablándose a sí mismo desde otro sitio.
    
    La historia terminaba con una frase que le brotó sin esfuerzo:
    
    “Quizás no se trata de encontrar respuestas. Quizás se trata de permitirse preguntar sin miedo.”
    
    La releyó una vez más. Y entonces sí, cerró el portátil.
    
    Y por primera vez en mucho tiempo, se sintió completo.
    
    Iván se había dado cuenta que si era gay, debía experimentar mucho más antes de salir con alguien. 
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