1. Viaje con mis cuñadas (V)


    Fecha: 21/11/2025, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos

    ... se aburrieran. No eran ideas que se le pudieran ocurrir a unas mujeres mentalmente equilibradas, pero me resultaron hasta apetecibles cuando Celina presentó la suya.
    
    La mediana de las hermanas volvió de la cocina con un cuchillo enorme. Nada más verlo el miedo se apoderó de mí. Celina era la única que realmente podía tener motivos para querer hacerme daño, y parecía decidida a hacérmelo. Aunque sabía que era perder el tiempo, intenté razonar con ellas, pedirles disculpas y prometer que la compensaría por todo el mal que había hecho. Ni siquiera apelar a nuestro añorado pasado sirvió de nada.
    
    - Celina, no hagas ninguna tontería.
    
    - Yo te quería, Bart.
    
    - Y yo a ti, pero ellas no pararon hasta salirse con la suya.
    
    - No tengas el valor de culparlas.
    
    - A ninguna le importó que fuera tu novio.
    
    - Te voy a cortar la polla.
    
    - No, por favor, piénsalo bien.
    
    - Lo eras todo para nosotras.
    
    - Y vosotras para mí, te lo juro.
    
    - Todavía recuerdo nuestros jóvenes deditos, masturbándonos a las unas a las otras mientras pensábamos en ti.
    
    - ¿Qué?
    
    - No tienes ni idea de lo que te deseábamos.
    
    - Puedo ser de todas... es lo que queríais, ¿no?
    
    - Jamás planteamos esa posibilidad.
    
    - No me hagas daño, todavía podemos arreglarlo.
    
    - No te voy a hacer nada.
    
    - Menos mal...
    
    - Va a ser Cleo.
    
    Celina le pasó el cuchillo a Cleo, que hasta ese momento seguía en segundo plano, y le pidió que me rajara la cara como años atrás le había hecho a Camelia. La ...
    ... pequeña se negó a obedecer a su hermana, pero está comenzó a chantajearla, a intentar convencerla con palabras agradables, algo que seguramente jamás le había dedicado.
    
    La duda apareció en el rostro de Cleo, haciendo que comenzara a creer que la iba a obedecer. La joven cogió finalmente el cuchillo y mis ruegos se concentraron en ella. Acababa de conocerla, no había un pasado al que recurrir para ablandarla, solo podía prometerle que la ayudaría a superar todo lo que sus hermanas le habían hecho.
    
    Cada vez que me veía amenazado por una de ellas no me quedaba más remedio que ponerme a las otras en contra, haciendo que, en más de una ocasión, tanto Catrina como Cintia estuvieran a punto de quitarle el cuchillo para usarlo ellas mismas. Pero, para mi desgracia, parecía que Cleo no necesitaba a nadie para hacer ese trabajo.
    
    Se acercó lentamente a mí, la mano que sostenía el cuchillo le temblaba. Yo tamo era capaz de articular palabra, simplemente la miré a los ojos e hice un último intento negado con la cabeza. Cleo llegó hasta mi posición y levantó el arma, yo cerré los ojos como absurda medida de protección. No sentí ningún dolor.
    
    Al cabo de unos segundos me atreví a abrir los ojos y Cleo, que había cortado, las sábanas, me hizo un gesto para que huyera. Aunque no llevaba encima una sola prenda de ropa, salí de esa casa corriendo, mientras ella trataba de retener a sus hermanas mayores para que no fuesen detrás de mí.
    
    Estuve dando vueltas sin rumbo hasta que me crucé ...