1. La mascara escarlata – parte 2


    Fecha: 30/11/2025, Categorías: Fantasías Eróticas Fetichismo Voyerismo Autor: PetterG, Fuente: SexoSinTabues30

    ... esta de vuelta!
    
    Todos voltearon a verlo, y le ovacionaron, como si un famoso entrara algún ante sus fans. Clara, al darse cuenta, volvió en sí. Recordando el propósito por el que estaba ahí, así que no dudo, en continuar el juego.
    
    —Oye, tú, jefecito? Ven, acércate —dijo Clara, su voz seductora
    
    —¿No quieres ver de cerca lo que todos están deseando?
    
    Inmediatamente, el jefe enfocó sus ojos en el escenario y le devolvió una sonrisa a Clara. Mientras le decía
    
    —Joder, muñeca, eres un maldito espectáculo. Esas tetas tan grandes y ese culo, son los mejores que he visto… y veo, que… mmm, tienes esos labios bien humedecidos. Quiero tocar cada centímetro de ti.
    
    —Entonces ven, ven acá… Toca todo lo que quieras. Este cuerpo está aquí para ti… si te atrevés.
    
    Entonces, el jefe ni corto ni perezoso, subió al escenario y se detuvo a centímetros de ella. Sus ojos, estaban clavados en los pechos de Clara, y poco a poco, los recorrieron hasta bajar a su vagina.
    
    Al darse cuenta que tenía al jefe hipnotizado, Clara dio un paso hacia atrás y giró ante él. Quedando totalmente de espaldas, con su trasero expuesto como una ofrenda. A continuación, se inclinó hacia adelante, arqueando la espalda, y dejando que sus nalgas se alzaran, firmes y redondas bajo la luz de los reflectores. Conjuntamente, con sus labios vaginales, húmedos y abiertos, que lo invitaban a tocárselos.
    
    —¿Qué te parece esto, jefe? —dijo, Clara
    
    —Este culo está aquí para ti. Toca, agarra, haz lo que ...
    ... quieras. ¿O es demasiado para ti?
    
    En ese instante, el jefe gruñó diciendo:
    
    —Maldita sea, Candy, estas segura? Quiero apretarte ese culo y dejarte mis manos marcadas en esa piel.
    
    Entonces, Clara giró la cabeza, mirándolo por encima del hombro con una sonrisa tentadora. Mientras ella, movía sus caderas ligeramente, dejando que sus nalgas temblaran con cada movimiento.
    
    —Ven más cerca, entonces, vamos papi, tocame el culo. Decía ella, sintiendo un escalofrío recorrerla por dentro. Mientras con ambas manos, se apoyaba de frente, sujetando el tubo.
    
    Al ver eso el jefe, levanto sus manos y las llevó al trasero de Clara, haciéndola casi estremecerse. Ese movimiento, fue lo que volvió a despertar la furia de Clara, quién en ese instante, arrancó el tubo del escenario con una fuerza sobrehumana. Y sin previo aviso, lo estrelló contra la cabeza del jefe con un movimiento rápido y preciso; y el hombre, se desplomó inconsciente en el suelo.
    
    Esto, despertó el bullicio del club y se volvió caos. Algunos hombres se levantaron, y otros al acercarse al cuerpo inconsciente de su líder, mientras le decían:
    
    —¡Pero qué diablos hiciste! — Pero Clara, respondió:
    
    —Es hora de pagar —
    
    Entonces, sin previo aviso, bajó del escenario con un salto ágil y aterrizó sobre la mesa más cercana con la gracia de una acróbata. Las copas se sacudieron, los hombres retrocedieron confundidos, pero solo por un segundo. Uno de ellos se levantó y le gritó:
    
    —Dejame adivinar, eres policía? No sabes ...
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