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Una Vida Peculiar. Epílogo (2ª Pte.). Cap. XIX
Fecha: 19/12/2025, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Stholle, Fuente: TodoRelatos
... evacuar, debía hacer mucha fuerza para poder expulsarlas, luego defecar e inmediatamente después volver a meterlas. Cuando regresé a la casa de mis Amos, era tanta la dilatación de mi ano que ya tenía serios problemas, cuando no llevaba plug, en poder contraer el esfínter lo que, por desgracia, conllevaba incontinencias desagradables, correspondidos con los habituales castigos por ensuciar el suelo. Cuando quedaban cuatro días para dar por concluida mi estancia en aquella finca. La señora me llevó a un polígono industrial del extrarradio de la ciudad. Desnuda y dentro del maletero, como siempre que viajaba en coche. Yo no sabía a dónde íbamos. Cuando llegamos me hizo salir desnuda y fue cuando me di cuenta del sitio donde estábamos, vi con horror que me encontraba en una calle donde se ejercía la prostitución callejera. —Esta será la última prueba. Espero que sepas estar a la altura. En caso contrario te colgaré del árbol de los castigos y te estaré azotando toda la noche. Tú elijes. —Me hablaba muy seriamente y yo sabía que de no hacerlo, según su criterio, cumpliría la amenaza. —Iras a aquel ceda el paso y te abrirás de piernas para que todo conductor pueda verte bien. Como verás, llevas el coño abierto. Cuando algún coche se pare te ofrecerás a hacer aquello que él quiera, es decir, se la chuparás, te dejaras follar o te dará por culo y todo gratis y a pelo. Le dirás que hoy invita la casa. —Sonreía por su comentario. Tenía prohibido hablar si ella no me lo ...
... ordenaba, así que no tuve más remedio que asentir. Con la mano me indicó que me fuera a trabajar y con mucho miedo, me dirigí al sitio que me había asignado la señora. Huelga decir que una chica blanca, desnuda, anillada, marcada y tatuada con la leyenda de que era una puta fue reclamo más que suficiente para que los coches se pararan en manada. Esa noche me follaron todos los tipos más sórdidos de la ciudad y de todas las maneras posibles y, por supuesto, a pelo como había ordenado la señora. Mis tres agujeros se llenaron de semen hasta reventar. Yo no hacía más que subirme en un coche, dejarme follar en el agujero que quisiera el cliente, bajarme y volverme a subir al siguiente. Así estuve más de tres horas hasta que volvió la señora y haciéndome las luces me indicó que no subiera a más coches y me dirigiera donde ella estaba. Abrió el maletero y yo, sumisamente y llena de lefa hasta las cejas, me metí dentro, cerrando posteriormente. El espectáculo que eso conllevó, a la vista de todos los conductores que esperaban su turno, debió de ser épico. Al llegar a la finca, las esclavas de mi señora me colgaron por los pies en el árbol de siempre y con la manguera a presión me lavaron de toda la mugre y lefosidades que llevaba encima. En los dos años que estuve en la finca, mis Amos me fueron a ver unas cuatro o cinco veces. Siempre que ellos llegaban se repetía la misma rutina. Mi Amo me follaba casi siempre en el culo y después de correrse, mi Ama me azotaba colgada ...