1. Presa escurridiza - Cap 3


    Fecha: 26/12/2025, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos

    ... “Te despertaré con tiempo para cenar. Tal vez podamos echarle un vistazo a la sala de fiestas.”
    
    Bárbara bostezó otra vez, ampliamente. “De acuerdo. Me parece bien.” Se levantó y se estiró. “Pero no debemos quedarnos hasta muy tarde. No me gustaría quedarme dormida mañana en el camino.”
    
    “Si lo haces te dejaré atrás.” Sonrió Kimberley, pero no estaba bromeando en el fondo. Pretendía ponerle las cosas muy difíciles a cualquiera que intentara capturarla. Era la Chica-elfo, después de todo. Tenía que proteger los comienzos de una reputación.
    
    Bárbara anduvo descalza hasta la cama y se dejó caer sobre ella, boca abajo. Se movió una vez para colocarse una almohada bajo la cabeza y luego se quedó quieta.
    
    Kimberley se sentó tranquilamente en la silla, devorando la ensalada. Tenía una especie de aderezo, ligeramente dulce y ligeramente salado a la vez. La terminó rápidamente y tomó un poco más de vino. Ahora se sentía agradablemente llena y más que ligeramente adormilada. Tal vez pudiera vestirse y echar un vistazo a los alrededores del lugar, pero de alguna forma parecía ser demasiado problemático ahora mismo. Por otra parte echarse una siesta corta le parecía bien y no iba a suponer ningún problema. Lo último que hizo antes de derrumbarse en su cama fue hacer una llamada al servicio despertador. Si la cena que servían era tan buena como el almuerzo no querría perderse ninguna. Podría pasar un tiempo antes de que tuviera la oportunidad de otra comida sólida.
    
    “¿Estás ...
    ... segura de esto?” preguntó Bárbara llanamente, sujetando contra su cuerpo el vestido que había traído, como si pudiera cambiar la idea de su amiga. Era rojo oscuro, escotado por delante y por detrás, y terminaba como a una cuarta por encima de las rodillas. Kimberley se lo había visto puesto antes. Se le ceñía al cuerpo de una forma que hacía volver las cabezas de los hombres, de una forma que Kimberley siempre pensó que provocarían traumatismos cervicales, y el tejido era lo bastante fino como para despejar cualquier duda respecto a si llevaba sostén o no. Bárbara siempre resultaba espléndida con él.
    
    A Kimberley no le gustaba en absoluto aquel vestido. “Completamente segura,” contestó. “Solo vamos a cenar, no a una discoteca.” Se colocó la otra bota y empezó a atársela.
    
    “Todavía podemos VERNOS muy bien,” Bárbara casi lloriqueó. “Pero tú no has traído ningún vestido, ¿verdad?”
    
    “Ninguno,” confirmó Kimberley con una sonrisa. “Solo ropa para la excursión, y así es como voy a ir a cenar. Cualquier hombre que me vea esta noche sabrá para qué estoy aquí. Si te pones eso,” señaló al vestido, “se harán la idea de que estás buscando acción para esta noche.”
    
    “Bien, ¿entonces qué?” se incorporó Bárbara. “También podría gustarte que se fijen en ti.”
    
    Kimberley se levantó y sonrió. “Creo que conseguiré mucha atención así. Mírame.” Se dio una vuelta. “Voy vestida de excursión, obviamente. ¿Cuántos tíos van a mirarme y sentir curiosidad por mí? Incluso podrían acercarse a nuestra ...