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Complaciendo a mi tío (Final)
Fecha: 03/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: laurita94, Fuente: CuentoRelatos
... corrida. Mientras volvía a limpiar nuevamente el semen que había dejado un hombre por mi cuerpo la claridad se adueñó de mi sentido, en aquel momento me sentí sucia. ¿Qué estaba haciendo allí? ¿Por qué me dejaba ultrajar de esa manera? Mi cabeza iba a cien, pero no alcanzaba a entender la motivación que me movía a hacer esa clase de cosas, simplemente me dejaba llevar y por eso mismo estaba allí. Luego de aquello me vestí y me escabullí de aquel taller sin ser vista por ninguno de los dos hombres a los que acababa de complacer. A partir de aquel día decidí que lo mejor era alejarme un poco de mi tío y no volver a verme con él a la salida de la universidad, no obstante, no podía evitar la tentación de comprobar si seguía viniendo a esperarme como de costumbre, cosa que hizo varios días hasta que un día no apareció, supuse que se dio cuenta de lo que estaba pasando que realmente no me reunía con él porqué estaba ocupada con las clases si no que en realidad lo estaba evitando. Esa misma noche me llegó un mensaje suyo al teléfono, no me esperaba que llegase a hacer eso de hecho yo nunca le había dado mi número, sin embargo, se lo debió robar a mi tía con la esperanza de volver a recuperar su juguete perdido. Ajena a su insistencia vi cómo evolucionaban sus mensajes día tras día. Primero fue un “donde te has metido, ¿Estás bien?” Inicial. Al día siguiente viendo que no le había respondido me llegó un deductivo “¿Por qué me estás evitando?” A la hora del almuerzo, ...
... siguiéndole un furioso “qué coño te pasa” esa misma noche. Al otro día me hizo conocer la abstinencia por la que estaba pasando haciéndome llegar un lujurioso “quiero volver a poseerte, mira como la tengo pensando en ti” junto con una foto de su polla erecta entre sus callosas manos. Hasta finalmente llegar al último que me hizo ceder, un “te echo de menos, ¿cuándo nos volveremos a ver? Ahí fue cuando me di cuenta de lo cruel que estaba siendo con él, mi tío era un hombre que llevaba atado a su matrimonio desde bien joven y que cuando ya rozaba los cincuenta se le presentó sin buscarlo la oportunidad de agenciarse a toda una universitaria en su plenitud física casi a diario hasta que un día y sin saber el motivo, ella desapareció de su vida dejándolo de nuevo con la realidad de la que había logrado escabullirse durante ese tiempo. ¿Pero qué podía hacer yo? Lo nuestro no podía seguir, no era algo romántico solo era sexo, sexo visceral movido por la lujuria y el morbo. Pero algo cambió en mí después de aquel día en el que me abandonó a merced de lo que su ayudante decidiese hacerme, dejé de sentir aquella atracción irracional que en su día hizo que perdiese la cordura y me llevase a chupársela en el coche o a follar en su taller mientras nos miraban. Mi cabeza le daba vueltas a aquello y decidí que lo más adulto que podía hacer era reunirme con él una última vez para dejarle claro lo que en verdad estaba pasando. “Mañana nos vemos donde siempre” le escribí yo finalmente poniendo ...