-
Le fui infiel a mi novio en un aeropuerto
Fecha: 05/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: CornerOnTheNet, Fuente: CuentoRelatos
... por mi espalda, entrar por debajo de mi brazo y atraparme un pecho. Me quedé estática, como una piedra. ¿De qué iba este tío? ¿Qué hacía yo que aún no le había pegado un grito para espantarlo? Él quitó su mano y yo acabé de pagar el agua. Me di la vuelta avergonzadísima, esquivé su mirada irreverente y me senté en una de las mesas que por allí había. Entre los nervios por coger el avión y aquella situación totalmente lejana de mi rutina diaria, me sentía totalmente bloqueada. Temí que aquel hombre se sentara en mi mesa, y bastó que lo pensara para que se acercara con aire gatuno. Ya a mi lado, le miré; él arqueó las cejas en dirección a la silla en señal de “¿Puedo, verdad?” y yo no respondí. Creo que estaba absolutamente idiotizada. El tipo me miró fijamente y me dijo: ―Te noto pensativa Tenía una voz grave, firme y delicada a la vez. Me gustó. Yo, en un alarde de elocuencia, respondí: ―Sí. ―No te he molestado hace un momento, ¿Verdad? ―Eh… ―No, si te hubiera molestado me habrías dado un guantazo, o habrías montado un numerito en plan víctima de violación. Sin embargo, te has puesto nerviosa. No te has enfadado. Incluso es probable que te haya gustado. ―No ―Sí. El tipo rodó su silla hasta colocarse al lado mío. No dejaba de mirarme fijamente y yo, ahora mismo, viéndolo desde fuera, no puedo comprender cómo no me levanté y me largué. Supongo que estaba entrando en algún tipo de trance donde yo no tenía nada que ver conmigo misma, donde ...
... no podía menos que quedarme impactada con lo que estaba sucediendo mientras mi otro yo se marchaba de vacaciones por unas horas. —Tienes unas bonitas tetas –Me lo dijo hasta con cariño, sin que sonara sucio siquiera.― Sí, verte desde atrás ha sido un verdadero privilegio. Me moría de ganas de verte la cara. ―Eh… ―Estás tan buena como imaginaba. ―Eh… gracias, supongo. ―Me gustas. Me gusta todo tu cuerpo. Aquel tipo con sus halagos desmedidos me estaba haciendo empezar a temblar de pies a cabeza. ―¿Adónde vas? ―A Lanzarote ―¿Visita de trabajo o de ocio? ―De ocio. Voy a visitar a unas amigas ―Sí, tienes cara de necesitar relajarte ―Sí. ―Vamos en el mismo avión. Voy a casa de mis tíos. La familia de mi padre vive allá y hace mucho que no les visito. Siempre hemos estado muy unidos. ―Está bien. ―¿Cómo te llamas? ―Adriana ―Precioso nombre. Yo me llamo Ángel. ―Ok. ―¿Tienes novio? ―¿Perdón? ―¿Que si tienes novio? ―Eh… sí, sí. ―¿Cómo se llama? ―Ehhh, Santi, se llama Santi… ―¿Y estás a gusto con Santi? ―Sí ―¿Seguro? ―Sí. ―Bueno, eso está bien. Me miró el escote con descaro, y tras percatarse de que me estaba poniendo más nerviosa todavía, agregó: ―¿Y tu novio te folla como se merece una tía como tú? ¿O pasas hambre? ―Vaya… vas directo al grano, por lo que veo ―No sé a qué te refieres, a menos que sea a que quiero follarte. Sin querer mi cuerpo comenzó a excitarse. Aquella idea, pensar ...