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Le fui infiel a mi novio en un aeropuerto
Fecha: 05/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: CornerOnTheNet, Fuente: CuentoRelatos
... en que aquel tipo me cogiera y me desnudara allí mismo para follarme me dejó desbancada. Sentí cómo me temblaba todo entre los nervios y la excitación. ―¿Y a tu novio se la chupas? ―¿En serio piensas que voy a responderte? ―Sí se la chupas. Se la chupas porque tienes cara de que te encanta ver disfrutar a un tío con lo que le haces. ―¿Esto lo haces con todas las tías que te encuentras en las barras de los aeropuertos? ―Fíjate tú que no me importaría que me la chuparas –Me ignoraba descaradamente― Estaría genial que me bajases los pantalones ahora mismo y notaras mi polla dura por tu culpa. Mi mano reposaba sobre la mesa. La cogió con suavidad y me la llevó hasta su bragueta. No pude quitarla de allí, ni siquiera hice nada por evitarlo, me sentía como imantada. Noté la polla enorme y durísima contra el pantalón. Sentí cómo me humedecía repentinamente. Él se acercó hasta mi oído y susurró: ―¿Ves lo que has hecho? Esto es por imaginarte desnuda sobre mí, por inventar cómo sería tener ese cuerpazo tuyo cabalgándome encima como si fueras una salvaje. ―Me estás… yo… por favor, no sigas. ―Cada vez me notaba más húmeda. Sus susurros contra mi oído me estaban poniendo a cien. Su respiración entrecortada hablándome me agitaba. ―¿Qué te pasa? –Su tono ocultaba un suave toque de sorna. ―Nada, esto es tan… esto no está bien. ―Estoy loco porque me la chupes. Sé que lo haces de maravilla. ―Bufff, a mí tampoco me importaría, no. ―¿No decías que ...
... tenías novio? –Se alejó de mi oreja y me miró de frente con aquellos ojos hondos. ―Sí ―¿Y qué pensaría él si te viera ahora mismo? ―No lo sé. No creo que le gustara… es algo celoso… ―Pero estás cachonda, con tu mano sobre mi pantalón, pensando en lo increíble que sería follar conmigo, ¿A que sí? ―Me gustaría decirte que no… pero sí. Fíjate, la niña está despegando. En ese momento, el aviso de que nuestro avión salía en breves instantes me hizo despabilar. Me levanté de la silla casi sin mirarlo, pasmada por lo que me estaba sucediendo; cogí mi mochila y me acerqué a la cola de gente que se dirigía a la puerta de embarque. Él, antes de que me fuera de la mesa, me agarró por un brazo y me dijo: ―Si quieres tener algo conmigo, siéntate junto a mí en el avión. Si no, olvida que me muero por tu cuerpo y por verte así de cachonda debajo de mí…y se acabó. El avión era muy pequeño, casi una guagua voladora, y los asientos no estaban numerados. Él se colocó delante de mí en la cola. Pensar que en breves instantes iba a estar despegando en el aire subida en aquel pequeño cacharro me puso muy nerviosa, y sumado a eso, estaba el culo de aquel tal Ángel, y no sólo el culo, sino aquella polla durísima que hasta hacía un segundo notaba bajo su pantalón. No podía dejar de sentirme excitada y un bloqueo como de ladrillos me aplastaba la conciencia, yo no era Adri, sino otra, una putita desmadrada que podría follarse a cualquiera por ahí sin importarle tener novio o no ...