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¡La Concha de mi Hermana! [10]
Fecha: 06/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Nokomi, Fuente: TodoRelatos
... abrió la camisa, no tenía corpiño. Sus tetas quedaron a la vista, como dos grandes globos. —Katia… —Shhh… no hables —dijo mientras me alcanzaba su celular—. A menos que quieras que tu voz salga en el video. Desde el momento en que yo empiece, hasta que termine… no digas nada. Solo filmá. Estoy nerviosa, es la primera vez que hago esto, así que no me interrumpas. ¿Está claro? —Pará… esto es una locura… Hizo el gesto de “Shhh” con sus dedos y apretó el botoncito de “grabar” en la pantalla del celu. Luego sonrió, como si estuviera presentando un programa de cocina. Posicionó mi verga entre sus tetas, y la apretó entre ellas. Eso me tranquilizó. Por un momento creí que haría algo más zarpado. Y si bien eso de que tu hermana te haga una paja turca no es lo más normal del mundo, podría servir para convencer a Marcela de que pasó algo más. Sorprendentemente se me puso dura muy rápido. Las tetas de Katia, además de suaves, son tibias… y por su tamaño pueden contener mi miembro a la perfección. Ella ejerció la presión justa. Mantuve el celular apuntando a su cara, procurando que todo se viera perfecto. Luego me di cuenta que demasiada perfección era algo que Abel haría, y no Cristian. Por eso empecé a mover un poco la mano, generando una desprolijidad intencionada. Katia sonrió a la cámara, aunque esta vez lo hizo con una complicidad pecaminosa con Marcela. Y ahí pasó lo que yo creía que no iba a pasar. Se metió el glande en la boca. Comenzó a lamerlo como si ...
... fuera un chupetín. Esta vez el celular tembló en mi mano sin que yo tuviera que fingirlo. Estuve a punto de pedirle que se detuviera, pero no quería que mi voz sonara en el video. Mi hermana parecía muy concentrada en lo que hacía. Tragaba lentamente, y de a poco iba entrando más en su boca. No pude detenerla. Sí, lo sé… podría haber pausado el video y ya. Era sencillo. Solo debía apretar el botón rojo de la pantalla. Si no lo hice fue porque noté que a Katia no parecía molestarle tener que hacer esto. Estaba decidida. Si yo la detenía, solo íbamos a tener una discusión de cinco minutos y ella igual hubiera insistido con seguir. Así que… simplemente la dejé hacer. Ella siguió chupando, lamiendo y tragando. Lo hacía con el mismo profesionalismo con el que chupaba la concha de Stella. Como si fuera parte de su trabajo. A mí la verga me palpitaba cada vez más, porque… hay que reconocerlo, Katia tiene un talento natural para esto. Con razón Stella no dudó en contratarla. Sabe cómo usar la lengua. Me sorprende que la esté chupando tan bien, siendo esta su primera experiencia con una verga real. ¿Habrá practicado con su dildo? Probablemente sí. Porque no se traga un falo erecto hasta el fondo de la garganta sin haberlo practicado primero. Podía notar cómo ella luchaba por meterla más adentro de su boca, la saliva estaba llenando toda mi verga. Ya era un enchastre. Parecía un video porno profesional. Movía su cabeza como loca y yo debía resistir el impulso de moverme. No quería ...