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¡La Concha de mi Hermana! [10]
Fecha: 06/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Nokomi, Fuente: TodoRelatos
... que esto se volviera aún más explícito. Empecé a hacerle señas a Katia con la mano libre, por detrás del celular, para que no saliera en cámara. Le pedí que se detuviera. Quise explicarle que con esto ya teníamos material más que suficiente. No hacía falta seguir, que recuerde que somos hermanos, carajo…Pero es Katia. Y con Katia lo normal es muy raro. No solo siguió chupando, sino que empezó a hacerlo con más intensidad. Más actriz porno profesional. Tragó y dejó salir saliva, como pasa en esos videos de internet que nunca miro… bueno, a veces sí. Pero lo hago en mi casa, no en el trabajo, como cierta rubia que conozco. Y ahí estaba yo, filmando el video más explícitamente porno de mi vida… con mi propia hermana. Katia, que no conoce límites, siguió mamando sin parar hasta que ocurrió lo inevitable. El semen saltó con tanta fuerza que ella tuvo que sacar la verga de su boca, para no atragantarse. Cada chorro le cayó en la cara o en las tetas. Pero esta vez no fue como la anterior, no se quedó quieta mientras la lluvia de leche la bañaba. Volvió a chuparla, dejando entrar en su boca tanto semen como le fue posible. Luego abrió la boca, para mostrársela a la cámara, y tragó… Sonrió como si hubiera ganado un torneo de tragar semen. —¡Katia! ¿Dónde estás? —La voz de Stella me dejó paralizado—. Hace media hora que te estoy buscando. Me dijeron que entraste al baño… ¿estás bien? Pausé el video y miré a mi hermana pensando en qué excusa nos podríamos inventar. Mi ...
... cerebro trabajaba a toda velocidad. ¿Podría decir que la estaba ayudando con su ropa? ¿O que Katia estaba llorando porque peleamos con nuestra madre? No necesité ninguna de estas excusas, porque la demente de mi hermana simplemente abrió la puerta del cubículo. Stella se quedó congelada, mirando la escena parada justo frente a nosotros. Mi verga erecta, rebosante de semen y vigor masculino. Las tetas y la cara de Katia cubiertas con abundante semen. —No pienses nada raro —dijo Katia, como si lo que estaba pasando no fuera raro de por sí—. Solo estoy ayudando a Abel con una mina que le gusta… quiero que aprenda a soltarse un poco. —¿Y por eso te dejaste llenar de leche la cara? Ahí fui consciente de que Stella no vio todo el proceso. No vio a Katia tragando mi verga. Para ella fue solo una acabada en la cara, y prefiero que se quede así. —Katia accedió a ayudarme… le dije que no, que ya encontraría otra para grabar el video; pero… —Lo arrinconé —dijo Katia, con una gran sonrisa. Al menos entendió eso, que yo quería encontrar una forma para no quedar como un degenerado que le pide a su hermana que se deje acabar en la cara. —Estás totalmente loca, nena —dijo Stella, con una amplia sonrisa—. Y eso me encanta. Por eso te contraté. Por tus locuras hermosas… me acuerdo de los videos del pendrive… y las fotos… uf, me vuelvo loca. Stella se acercó a Katia y, por instinto, presioné el botón de “grabar”. Su jefa la besó en la boca. Comenzó a limpiar todo el semen de ...