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Secretos De Oficina
Fecha: 19/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: AndyStories, Fuente: TodoRelatos
... necesitas pagar por lo que hiciste —respondió, acercándose poco a poco hacia mí mientras hablaba. —¿Acaso piensas que no me he dado cuenta de cómo me miras? ¿Cómo siempre intentas acercarte con segundas intenciones? —me dijo, con su rostro muy cerca del mío. No supe cómo responder. Intentaba hablar, pero no podía más que titubear; sentir su respiración chocando contra mi piel me hacía temblar. —Vas por ahí coqueteando y haciéndote la inocente en la oficina. Créeme que lo noto. Yo era como tú de joven y sé que no descansarás hasta conseguir lo que quieres. Esas palabras me dejaron marcada: no se equivocaba, pero nunca me lo habían dicho de frente y menos así de contundente. —Yo... No... No pude terminar mi respuesta, ya que se vio interrumpida por sus labios, besándome, tomando mi cintura y presionándome hacia ella. Yo no pude evitar dejarme llevar; en el fondo era lo que buscaba, solo que nunca esperé llegar a conseguirlo. Se separó de mí, tomó mi mano y me llevó a la cama, en donde me hizo sentarme de un pequeño empujón, para después empezar a abrir su bata, dejando ver una lencería negra de encaje y con ligueros en las piernas. Su figura era más hermosa de lo que imaginé; a pesar de usar ropa ajustada, esta no le hacía justicia alguna. Se acercó a mí, empezó a quitarme la camisa con seguridad y precisión, mientras recorría mi cuello con sus labios, acariciando mi espalda hasta llegar al broche de mi sostén, el cual quitó bastante rápido. Yo quise ...
... usar mis manos, pero ella me detenía todo el rato, como si quisiera tener el control de la situación. Me recostó sobre la cama, tomó el botón de mi pantalón, lo desabrochó y lo quitó rápidamente, dejándome expuesta ante ella. Tomó mis muslos, los cuales abrió dejando mi centro a la vista. Su mirada era de dominación, como si buscara castigarme por los últimos meses. Bajó su mano para empezar a tocarme, rozando mi entrada, mientras con la otra acariciaba mis labios, buscando que los humedeciera con mi saliva. Fue entonces que decidió entrar en mí, primero con un dedo, lo cual me hizo soltar un gemido ruidoso. Me retorcía en la cama a su ritmo, mientras con su otra mano apretaba mi cara, queriendo mantenerla fija para tener contacto visual. Me miraba con condescendencia, como si fuera su juguete personal. Era algo que, de alguna forma, me gustaba, y en el fondo sabía que lo era. Entonces metió otros dos dedos; no me lo esperaba tan rápido, ni mucho menos con esa fuerza. Estaba totalmente empapada, podía oír cómo mis fluidos chocaban con su mano y mi piel. Toda esa situación me hizo llegar al orgasmo. Un orgasmo violento, el cual empapó la mano de Raquel, la cual puso en mi boca para que me probara. Pensé que había terminado, pero estaba equivocada. Raquel tomó una de mis piernas y la levantó, llevando mi talón a su hombro, para después ponerse entre mis piernas, haciendo que nuestros centros se encontraran. Supuse que estaba igual de mojada que yo, ya que sentía cómo ...