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Mis compañeras de piso liberan a la bestia Cap.1
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: MrWilson, Fuente: TodoRelatos
... tumbé un momento sin deshacer la cama. Vaya montaña rusa y solo llevaba allí unas pocas horas… En la ducha cerré los ojos y no pude evitar pensar en mis nuevas compañeras de una manera más física. Elena era de estatura media y piel bronceada. Tenía unas facciones bonitas, sin nada que destacara, pero de belleza natural. Hoy llevaba suelto su pelo castaño y liso, sus labios se veían carnosos y los ojos oscuros transmitían calma y contención. Pude ver sus curvas marcadas en los leggins y el top deportivo que llevaba ajustados a su cuerpo. Con esa ropa sus pechos quedaban algo disimulados, pero juraría que no eran para nada pequeños. Lo que sin duda me hipnotizaba de su cuerpo era su culo, redondo y firme. Mya era imposible de ignorar. Alta, de cuerpo atlético pero con curvas definidas, su piel era negra, brillante y un pelo afro rizado que parecía tener vida propia. Cuando caminaba lo hacía con seguridad, como si fuera la protagonista de un videoclip. Y es que tenía un cuerpo como para hacerle un video. Esta tarde llevaba un vestido veraniego de flores que realzaba su pecho con un escote generoso. La falda corta apenas tapaba unas piernas larguísimas y perfectas. Sofía era otra energía. Alta, delgada, piel muy pálida, cabello rubio platino recogido en un moño desordenado. Sus ojos almendrados, azules, tenían algo hipnótico, como si siempre estuviera mirando más allá de lo evidente. Tenía una belleza exótica, entre nórdica y asiática. Su cara me resultaba ...
... encantadora, no podía evitar mirarla, tanto que casi no me había fijado en su cuerpo. Por último, Lucía, destacaba por su estatura pequeña y muy delgada. Sus ojos son tirando a verdosos que contrastan con el rojo de su pelo que llevaba recogido en una coleta alta que le daba un aire infantil. Todo en ella la hacía parecer más joven de lo que era, pero cuando abría la boca te dabas cuenta que no era tan inocente como te pensabas. Sus pechos eran pequeños, pero no inexistentes. Además no pude evitar confirmar que no llevaba sujetador debajo del top, ya que vi en varias ocasiones como marcaba sus pequeños pezones. Los pensamientos se fueron haciendo más intensos y cuando abrí los ojos en la ducha y miré para abajo, efectivamente me esperaba una erección importante. —Va Mikel, no seas cerdo y no te hagas una paja en la primera ducha que te das en el piso —me dije a mi mismo. Para evitar que me pillaran saliendo del baño con el “bulto”, que persistía después de haberme secado, abrí la puerta con cuidado para ojear si había alguien por el pasillo que pudiera verme. Lo hice tan silencioso que las chicas desde el salón no me oyeron salir. Pero yo a ellas si que las escuchaba hablar… —No sé qué tiene —decía Mya riéndose—. Pero me pone de una manera… —No seas bruta —la cortó Elena—. Por favor, Mya no empieces con tus juegos de seducción, parece un buen chico. Luego los confundes y te preguntas porque tienes a tantos tíos detrás de ti. Además, tiene novia, tía. Dejémonos de ...