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Encuentro Cuckold en Francia. Parte1
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Veitafaner, Fuente: TodoRelatos
... sexy. Un corpiño con braga brasileña y medias, espectacular de color morado. Y por último un conjunto de sujetador con un minúsculo tanga de color negro. Llego el día, el Taxi nos llevó hasta el aeropuerto del Prat. Volamos hasta Toulouse en dos horas estábamos aterrizando. Recogimos el coche que habíamos reservado y marcando la dirección en el GPS nos dirigimos a nuestro destino. El lugar nos encantó especialmente por su tranquilidad. Se encontraba a unos minutos del centro y cerca de la playa. Nos instalamos, nos dimos una ducha y salimos a explorar la zona. Ambiente muy agradable, había gente, pero no demasiada. La temperatura estupenda. Teníamos sed y nos sentamos en una terraza próxima al puerto a ver pasar a la gente. No paraban de entrarme llamadas del trabajo así que me disculpé con Anna y le pedí que regresásemos a la casa. Dediqué la tarde a cerrar asuntos y a desviar las llamadas. Sobre las ocho de la tarde ya quedé desconectado de mis tareas laborales prometí a Anna que no contestaría ninguna llamada más. Tras comer alguna cosa, planificamos lo que haríamos al día siguiente. Decidimos alquilar unas bicicletas y con ellas pasar el día conociendo la isla. Miramos el tiempo y ponía soleado. Luego descansaríamos y saldríamos para que Anna se ligase a algún tipo con el que terminaría follando. Nos despertamos pronto, hice un acercamiento a Anna para follármela. Pero ella se hizo la huidiza diciendo que no, que me tenía que aguantar que así llegaría al ...
... encuentro más cachondo, era una tortura. Nada más terminar de darme esa excusa ella aparto las sábanas se quito las bragas y humedeciéndose los dedos con la lengua empezó a masturbarse con su juguete favorito. —Vale que no quieras que te follé, pero torturarme así. —Disfruta del espectáculo, No sabes cuantos hombres querrían ver cómo lo hago. —Ya, ya. Como un tonto miraba como mi mujer se masturbaba. —No me digas que no te gusta porque mira cómo se te ha puesto la polla. —Ya, ya. Se masturbaba de la manera más provocadora que os podáis imaginar. Se metía uno, dos dedos, se penetraba con vigor, para luego sacar los dedos bien húmedos y frotarse el clítoris, acariciarse lo labios sin soltar el vibrador. Guapísima, despeinada. Anna gemía exageradamente para provocarme aún más. Por suerte no tardo en correrse. Se levantó y fue a la ducha. Yo estaba empalmado a más no poder y un poco enfadado. Me esperé a que saliera del baño y entre yo, me di una ducha y me masturbé, lo más rápido que pude, estaba muy excitado, lo necesitaba, de verdad necesitaba hacerlo. Cuando llegué a la cocina Anna había preparado unas tostadas con quesos, fruta de varios tipos y un café, olía delicioso. Se había vestido con ropa de ciclismo, un culot y un maillot de licra de color negro y encima un paraviento. La ropa de licra se ajustaba a su cuerpo marcándole unas tetas increíbles y un culazo de campeonato, no pude evitar acariciarle, sentí las curvas de su perfecto trasero y la dureza ...